10 de mayo de 2010

Lori Meyers – Tú ANTES molabas

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El nuevo disco de los de Loja, Cuando el destino nos alcance, puede que se convierta en una de las grandes decepciones de la temporada, salvándose de que ya lo sea porque para que finalice 2010 quedan aún siete meses, un mundo.

Las primeras preguntas que vienen a la cabeza la primera vez que lo escuchamos son: ¿Dónde está Viaje de estudios? ¿O el Hostal Pimodán, ambos discos escuchados hasta la saciedad y en el top ten de cualquiera al que le guste la música española bien hecha? ¿O dónde encontramos aunque sea un poquito de ese experimento llamado Cronolánea que al final va a resultar que no era tan malo visto lo visto?
Cuando el destino nos alcance no tiene nada que ver con nada escuchado hasta la fecha. Lo único que se me ocurre es que Universal les ha obligado a pegar una vuelta de tuerca a los granadinos, a ver qué pasa si en vez de hacer coros sesenteros y mantener los arreglos que les lanzaron a la fama allá por el 2004, le pasamos a Noni su voz por un sintetizador, y convertimos un grandísimo grupo en una pseudocopia española de los Killers del último disco con el Human. De ser esto así, el Cronolánea se habría destapado claramente como el álbum transición entre los dos estilos ya comentados.

Quitando ya de en medio percepciones y decepciones personales, el disco se compone de 11 canciones, no muy largas en general. El comienzo es abrumadoramente escandaloso, Mi realidad podría convertirse en mi pesadilla, un Noni sintetizado hasta la médula que lo llega a hacer hasta desagradable, buena melodía, malísima letra… coches de choque, feria de pueblo, fascinante.

Corazón elocuente ¿pero esto qué es? Como he leído en una de mis páginas favoritas, citando al gran Mycroft_Barrett, ahora sí que Lori Meyers ha adoptado “la improbable tercera vía entre Jarcha y Fangoria”. No se puede describir mejor. Aha han vuelto comienza como un hit ochentero del Kiss Fm. Lamentablemente hubiese preferido lo anterior a lo que nos propone Lori Meyers, otra dichosa canción que me hace recordar Tokyo ya no nos quiere con nostalgia.

El disco cambia de rumbo. Hemos dejado el pulpo de la feria, y mejoramos notablemente. Castillo de Naipes suena bastante mejor, aunque recuerda mucho a toda la época de Dyango, Camilo Sesto… quizás demasiado. El énfasis en la vocalización de Noni es novedoso, los violines de fondo en la segunda mitad del tema recuerdan vagamente al Dúo Dinámico, y menos mal que se acaba la canción que si no acabamos comparando a los Lori Meyers con Maritrini.

Rumba con atmósfera cero sigue el patrón (sin duda bastante mejor que el comienzo del disco) y llegamos a la que para mí es de lo poquito salvable del disco, el punto de inflexión, no ya por la producción, sino porque es lo primero que me recuerda vagamente al Lori Meyers que he visto y escuchado mil veces. Nuevos tiempos se destapa como un oasis en el álbum, una isla perdida en el Pacífico que nos ha salvado de un accidente musical en toda regla.

El siguiente corte, Ventura, mejora musicalmente lo anterior (sí al sonido natural sin pasar por electrónica). Religión nos amenaza con castigarnos con un estilo similar al del comienzo del disco, pero finalmente Explícame ayuda a que Cuando el destino nos alcance tenga muchísima más dignidad, no en vano es la segunda mejor canción del LP (y cada vez que la escucho me gusta más).

Lori Meyers sigue ganando positivos con Condicional Hipotética, canción que suena bastante bien y que junto con Nuevos Tiempos, Ventura y Explícame los granadinos me han dado de nuevo una mínima excusa para volver a verles (siempre que toquen de los dos primeros discos). Y del último tema… qué se va a decir. Mezcla canción de época de cordialidad y amistad (Navidades en el Corte Inglés), letra absurda, panorama bucólico, coros de muchedumbre haciendo botellón, y esa voz del bajista a la cual todavía no la hemos cogido el punto.


En definitiva, un disco que puede parecernos muy flojo a todos aquellos que tenemos en la estantería los dos primeros discos originales. De todas maneras, a pesar de ser ésta una crítica muy negativa, en el otro lado de la balanza Lori Meyers está gustando muchísimo con este trabajo. Quizás a medida que lo vayamos escuchando también a nosotros nos guste más, y sin duda, habrá que catalogar como suena este disco en directo.

Puede que realmente este giro de 180 grados sea lo que necesitaban para ya sonar en todas las emisoras, pero aunque hacer dinero sea uno de los principales objetivos en este mundo, muchos echamos de menos aquella maravillosa época donde ser Lori Meyers era el principal objetivo.
Puntuación: 3.5