27 de julio de 2010

LOW COST FESTIVAL 2010. Crónica Sábado 24/7

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Aún con la resaca post-viernes, no tanto por el alcohol (la cerveza patrocinadora del festival sabía acuosa para gaznates acostumbrados a otros brebajes de cebada), sino más bien por el cansancio acumulado debido a las idas y venidas entre escenarios, llegándose a sentir cada uno en su pellejo una copia del más teatrero Virenque (sólo nos faltaba el clásico maillot de montaña), afrontamos los conciertos del sábado con mal pie.

Y digo con mal pie no por la calidad de los grupos del festival, sino por lo característico del recinto, atípico para veteranos de festivales veraniegos. Un recinto en el cual para acceder a otros escenarios tenías que atravesar de la mejor manera posible el escenario central, o dar una tremenda vuelta entre grupos arremolinados en torno a litros de cerveza y copas variadas aprovechando los pocos espacios de césped que había en el suelo. De ahí que llegar con tiempo a un concierto era un auténtico ejercicio de fe, aderezado con la subidita de marras, a la cual como digo sólo le faltaba avituallamiento en medio de las escaleras para cuerpos rezagados y sedientos.

Con semejante distancia entre escenarios había que seleccionar muy bien los conciertos que íbamos a ver. Lamentablemente por temas de solapamiento muchos se quedaron fuera de la lista, y sobre todo, después de tener que realizar ejercicios de estiramiento a las 6 de la madrugada debido a la paliza del día anterior, teníamos muy claro que el pescado se repartiría únicamente entre el escenario Budweiser y el XTI, a pesar de lo interesante que estaba el tercer escenario, con actuaciones de entre otros, Arizona Baby.

La Nuestra noche comenzó con Lori Meyers. Los granadinos prepararon un repertorio perfecto, mezclando temas de su nuevo disco con auténticos himnos como Viaje de Estudios o Tokyo ya no nos quiere. Quizás tomaron a bien el ejemplo y la clase magistral que 24 horas antes sus vecinos de origen Niños Mutantes habían aplicado, conjugando a la perfección temas nuevos con clásicos. Y menos mal, porque un servidor estaba ya preparado con tickets de birra en el bolsillo por si empezaban a tirar únicamente de su último disco.

Low Cost Festival - Actuación de Lori Meyers



Inmediatamente después comenzó el show de Iván Ferreiro, una de las voces más características de la península. Con las gradas del XTI llenas, entonó una a una las mejores canciones que le han llevado a lo más alto del panorama nacional en solitario. Lamentablemente, tuvimos que abandonar el concierto a medias porque en el escenario Budweiser, la plaza de toros, comenzaba uno de los platos fuertes de la jornada, Placebo.

El grupo de Brian Molko firmó un concierto sublime, tremendo. Si antes criticábamos las instalaciones, es hora de alabar el increíble sonido que a manos de Placebo nos retorcía el cuerpo con cada riff y cada estribillo. Podría enumerar las que tocaron de memoria, pero es más rápido si pensáis en todas las grandes canciones de Placebo que alguna vez habéis escuchado, y las hiláis tejiendo una maraña de canciones a cada cual mejor. El público del festival, ante semejante orgía de calidad y decibelios, explotó con silbidos y aplausos, sorprendiendo a Brian y a los suyos quienes por unos momentos se quedaron pillados sin saber qué acorde tocar o qué balbucear en recompensa a lo que estaba sucediendo en un parque de Benidorm. Hoy leía que a Plácido Domingo en su concierto de Madrid le estuvieron aplaudiendo durante 25 minutos sin interrupción. No sabemos qué hubiera pasado si Placebo se hubiese quedado en el escenario.


Después de semejante espectáculo (justo a la vez que Adam Green en el XTI), era el turno de Vive la Fete. Había escuchado unas pocas canciones de este grupo francés, y tenía curiosidad por verlo. Una rubia pechugona con un vestido estilo bañador color carne ceñido hasta el límite de la amputación salió al escenario junto con una panda de melenudos guitarreros con pinta de tener malas moscas. Sintetizadores ochenteros, guitarras pesadas, y una rubia mature a la que no la hacía falta cantar para destacar fue la tónica de la siguiente hora, tocando temas conocidos, y finalizando con una particular versión del hit electrónico comúnmente conocido como Palomitas de Maíz (suicidémonos!!!). Sin pena ni gloria, la gente lo cogió con ganas, pero paulatinamente fue abandonando el escenario Budweiser.

Low Cost Festival - Actuación de Vive La Fête



Sobre las 3 y media salió al escenario el DJ Jeff Automatic, quien nada más comenzar, con un Sweet Disposition de los Temper Trap, y un par de temillas remember de cuando por 300 pesetas cada uno se hacían unos botellones de flipar, encandiló al respetable de la plaza de toros, mezclando electrónico a partes iguales con temas indie. Muy correcto, y muy divertido. Sin parar de bailar.

Abandonamos prácticamente cuando estaba a la mitad, y fuimos a las gradas del XTI, donde se vivieron los momentos más rockeros de la noche, retumbando en las altas torres de Benidorm Nirvana, rock español como nunca se ha escuchado en discotecas autóctonas como Penélope, y demás himnos que consiguieron que el público asistente se desgañitara forzando a los Kinki, Bilbadino y Galán djs a prácticamente saturar su mesa a base de ganancia de volumen produciendo que más de uno se volviese mudo a su casa.

Con ese punto y final a la parte de los espectáculos, tocó volver a dormir con Placebo y Editors aún retumbando en los tímpanos. Como final, cabe destacar el sonido en general (quitando algún problemilla en el concierto de Editors), el increíble nivel del cartel y el buen ambiente que reinó ambos días. Como puntos a mejorar, la alimentación en un festival no puede ser monotema, acabamos todos hartos del Telepizza. Tampoco fue muy buena la distribución de los escenarios, solapes en el horario, y la poca información que había disponible sobre los mismos, pero en general, estuvo muy bien, gracias sobre todo al buen hacer de los artistas asistentes al festival. Faltó quizás algún grupo de renombre para sustituir a unos cancelados The Hives.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"La noche comenzó con Lori Meyers.", perdonen, pero no, la noche no comenzo con Lori Meyers, comenzo por la tarde con Dirty Socks, Dirty Surf, Varry Brava, The Grave yatch club, The empty bottles, Montevideo, Layabouts y Hola a todo el mundo.
Otra cosa es que vosotros crean que todos estos grupos no existan, lo cual dice mucho de su forma de hacer cronicas...

Galdo dijo...

Por supuesto. Considero que no me he expresado de la manera más correcta, ya que quería matizar cómo había comenzado "nuestra" noche.

De cualquier modo gracias por el comentario, para redactar nuestros artículos intentamos ser lo más imparciales posibles, sin importar historia o origen del grupo, y a veces la cara amarga de los festivales es que los grupos que están empezando (y que incluso pueden merecer bastante más la pena que otros consagrados) suelen tocar a horas bastante tempranas para trasnochadores de la hora del desayuno.

Un saludo.

Álvaro dijo...

Lamentable que Adam Green y Placebo tocasen a la vez. Me recuerda a cuando en el FIB del año pasado tocaban a la vez The Killers y Peter Doherty.