14 de septiembre de 2010

Williamsburg (Brooklyn), el paraíso indie neoyorkino.

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"New York, New York,..."
Alejado del Nueva York de las chicas de Sex In The City, la 5ª avenida y las fiestas de tacones y limusinas, vive un barrio renaciente, su nombre, Williamsburg (Brooklyn).

Ya no es noticia que Brooklyn es el actual distrito neoyorquino de moda, de lo último en cuanto a tendencias y transgresión (dentro de lo que el imperialismo norteamercianao tolera).
Si fuera una ciudad independiente, Brooklyn sería la cuarta más grande de los Estados Unidos. Cuenta con más de dos millones de personas que proceden de rincones muy diferentes del mundo y ello le confiere una riqueza cultural que sobresale por encima de cualquier urbe de los EEUU.

Dentro de Brooklyn, existe un barrio donde conviven modernos, gays, guiris, indies, diseñadores, artistas,... No, perdón. Un barrio donde viven los más modernos, los gays más "it", los guiris más bohemios, los más indies, los últimos diseñadores en estar de moda y los artistas más artistas de la faz de la Tierra. Williamsburg es el barrio bohemio más cosmopolita y activo no sólo de EEUU, sino también posiblemente del mundo entero.

Williamsburg también es el nombre que recibe el puente que separa el Lower East Side de Manhattan del distrito de Brooklyn. Hacia fines del siglo XIX, el Lower East Side era un barrio insalubre de inmigrantes judíos, y Williamsburg, un barrio de alemanes. Cuando se abrió el puente, tantos fueron los judíos que migraron a Brooklyn para escaparse de la miseria que el Williamsburg Bridge adquirió el apodo de Puente de los Judíos (están en todas partes asíque no diré nada).

Hoy en día, al cruzar por él, sientes como si cambiaras de ciudad. Los rascacielos, las prisas y las aglomeraciones quedan atrás. Un nuevo Nueva York se abre para nosotros.

Williamsburg es actualmente uno de los rincones más trendy y desenfadados de la fauna neoyorquina. Diversidad étnica y uno de esos lugares donde cualquier espacio es un pretexto para el diseño, la moda o el arte. ¿Un garaje abandonado?, pues monto un taller de muebles de diseño. ¿Veo una pared vieja y destrozada?, pues pinto un cuadro gigantesco en medio de la calle. Así es Wiliamsburg.

Mercadillos vintage, librerías indispensables, tiendas de música indie, pequeñas tiendas de ropa de autor reciclada,... un paraíso al alcance de cualquier turista o viajero con alguna pretensión más que la mera visita a la Estatua de la Libertad.
Si buscas música, novedades y alguna perla suelta, te recomendamos que visites Earwax. En cambio, si lo tuyo es la ropa y eres de los que te creces cuando estrenan zapatos, no dejes de visitar el mercadillo de ropa vintage del propio barrio, visita Amarcord (en el 230 de Bedford Avenue) y date una vuelta por  'Boundless Studio', encontrarás ropa, accesorios y algún vinilo.


Un último consejo. No dejes de entrar a las miles de tiendas de segunda mano y galerías de arte. No sería la primera vez que alguien se compra algo por unos cuantos dólares y al cabo de unos años se da cuenta que lo que tiene en el trastero es de un valor incalculable.

Williamsburg, el paraíso donde cohabitan coolhunters, modernos, bohemios, artistas y gente divertida. Más allá de la 5ª Avenida, sigue habiendo vida. (By JRGE)