26 de noviembre de 2010

The Moondoggies, mis momentos de almohada y libro.

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Abrumado por tanto gigantismo de mis compañeros The Doctor y Galdo, con textos relativos a grandes bandas como Pulp o Arcade Fire, he me aquí de nuevo intentando dar a conocer a los grandes y verdaderos héroes de la música que no son, ni más ni menos, que los que no llenan estadios ni se venden a cuatro zafios productores de grandes distribuidoras comerciales. 


Los grandes héroes son aquellos que conforman la escena local del lugar donde te hayas. Son aquellos que una y otra vez te proponen un concierto a precio asequible en una sala de las de toda la vida, de las que nunca debieran ser cerradas por el alcalde de turno.


Una de esas bandas, de la que ya hicimos presentación hace unos meses, son The Moondoggies. Originales de Seattle y herederos de mis momentos de almohada y libro, desbancando a bandas como Band Of Horses o a los geniales The Dutchess & the Duke, de los que si aún no he hablado, ha sido por falta de tiempo. Éstos son una influencia constante entre pinceladas de Neil Young, The Byrds y alguna más reciente como The Head And The Heart (otros de los que ya os hemos hablado y por vuestros comentarios, parece que os gustaron bastante).


Kevin Murphy, cantante y guitarra de la banda, solía observar el inmenso océano durante largas tardes de otoño en Ketchikan (Alaska), lugar que utilizaba para escapar de la civilización cual Alexander Supertramp en la película dirigida por Sean Penn, "Hacia Rutas Salvajes" (cuya inmortal banda sonora corría a cargo de Eddie Veder, lider de Pearl Jam).
Murphy solía quedarse ensimismado con la manera en que el mar rompía y se encabritaba describiendo olas de tamaño ingente. Podía observar cómo vagaban a su libre albedrio, muestra de la anarquía con que los espíritus dibujaban formas totalmente fuera de la apatía con que el mundo transitaba en tierra firme, donde él se hayaba. Esa innegable frustración vital se hizo materia en el album que comentamos, como ya os he dicho, meses atrás; album llamado Tidelands.

Hoy os dejamos con otro bonito video procendente de éste album. El lado más amable y dócil que ha sido recogido en éste exquisito trabajo. Me despido con el deseo de que apoyéis vuestra escena local, las pequeñas bandas que vienen de dentro y fuera de nuestro país ganándose el sueldo con miles de conciertos y que igualmente, si podéis, apoyéis a las salas de conciertos que a duras penas por la crisis hoy reinante, nos ofrecen tantas y tantas noches de diversión con un escenario, una cerveza y una esforzada programación.

I don't expect you to understand
What exactly is inside a man
But you were all resolved
To flee into the ocean

But you're in my mind now
And I guess I'll blame the sun
'Cause all it's done, is make me dream
And when I dream, I dream, I dream
About your red [brown] hair
...


6 comentarios:

Anónimo dijo...

no sabia que eras de seattle , pero me alegro de que defiendas vuestra escena y que luches contra Mike Mcguinn para que no os cierre las salas de conciertos....

JRGE dijo...

Hombre, un poco de voluntad y creo q nos entendemos...

Estos tios han dado mil y un conciertos este año haciendo una gira por la Costa Oeste a base de manta y caravana... Bar Pink Elephant, The Nightlife, Elephant, El Rey,... salas de conciertos pequeñas que son las que realmente dan viveza y dinamismo a una zona y fomentan la cultura de conciertos y que salgan miles de artistas. Eso pasa en Seattle y desgraciadamente en Europa, salvo en UK, poquito...
Cuenta los bares y salas de conciertos y la cantidad de gente que va en sitios como Portland, Seattle y compáralos proporcionalmente con Madrid o Barcelona... la comparación es obscena.

Más vale que a la gente q le gusta la musica fomente el ir un miercoles al Junco, un martes a Moby Dick, otro a Galileo Galilei,..etc en vez de ir una vez cada dos meses a ver al tipico grupo gigantesco q lo hubiera podido ver años atrás en una sala con 200 personas y en mejores condiciones...P.Ej The Killers sala Aqualung, The Libertines sala Moby Dick,...

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo ,yo vi a amy en fib 2005 , a los killers en el nasty , y estuve el martes pasado viendo a telekinesis en clamores con 20 personas , pero no por ello los grandes grupos deben ser obviados por su condicion de grandes.lo primero es la musica y debe ser asi siempre

Galdo dijo...

The Killers en Nasti? Pensaba que habían tocado en el Copérnico antes de hacerse mundialmente conocidos...

Galdo dijo...

De todas maneras, de acuerdo con Anónimo (que supongo que serás El Doctor) con el tema de que la música es música y debe de ser lo primero...

Aunque yo personalmente estoy notando que salgo más satisfecho de los pequeños conciertos que de los grandes. En los grandes me lo paso de puta madre, bailo, salto y canto, y se me ponen los pelos como escarpias, pero últimamente estoy notando una corriente cercana al "postureo de concierto".

Esto es, gente que no tiene ni idea del grupo, que sólo ha escuchado dos canciones y de refilón, va al consiguiente gran recinto para marcar postura de que le va ese tipo de música, junto con todos sus amigos. Por lo general este personaje NO calla, no para de dar el coñazo. Y lo malo no es que sea sólo uno, sino que son cientos en cada gran concierto, llegando a componer un ruido de fondo de varios dB's audible en cualquier canción que no sea muy cañera.

Sin embargo, como comentabas Doctor, estoy seguro que el otro día en la sala Clamores ver Telekinesis fue un auténtico gustazo. 20 personas más que disfrutaban de la banda y no tenían que salir en la foto de turno con el escenario al fondo...

Yo creo que a eso se refería más JRGE, no tanto en discriminar cierto tipo de música llenaestadios, sino recuperar la esencia de la sencillez y las cosas bien hechas...

Lu dijo...

Galdo, no puedo estar más de acuerdo con tu comentario. Todo lo que describes se pudo ver el otro día en el concierto de Arcade, es una pena, pero es lo que hay. Peña de lado para lado todo el santo concierto, empujando, hablando por whatsapp, ¿esto es serio? Si realmente te gusta lo que estás viendo te entregas en cuerpo y alma durante una hora que dura el espectáculo, aguantas una hora sin ir al baño, y sobre todo, dejas disfrutar al prójimo, que no tiene culpa de tu afán de moderneo espontáneo.

Os debo la crónica de Telekinesis, no se me olvida...;)