23 de diciembre de 2010

LBm Crónica: MGMT, mucho ruido y pocas nueces

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El 17 de diciembre los neoyorquinos MGMT pisaron por segunda vez suelo español con el reconocimiento que supone tener todas las entradas vendidas desde hace meses.
A pesar de la expectación que levantó su concierto, con reventas en todos los puntos cardinales de La Riviera y de un público, más que entregado, extasiado, los chicos de Wyngarden no estuvieron a la altura en prácticamente todo el show.
Después de unos teloneros muy recomendados, pero poco recomendables (aún), sonaron los primeros acordes de "Time to Pretend", con la banda en forma de quinteto, además de un programador en la sombra armado con un Mac. La sala se llenó de brazos en el aire y de sonrisas presagiando una noche de diversión. Aun así, la actitud hierática del grupo sobre las tablas no acompañó en absoluto, ya que, a excepción de Will Berman (guitarra solista) que consiguió crear algún momento de trance psicodélico con progresiones de acordes y mucho delay, el resto se limitó a ejercer de simples intérpretes, como si leyeran una simple partitura.
Aunque hubo momentos bastante entretenidos musicalmente como "Weekend Wars", "The Youth" o la larguísima "Siberian Breaks"; otros empañaron la actuación como "Kids", un completo karaoke en el que ningún músico tocó sus instrumentos y el cierre, con "Congratulations" ciertamente bastante flojos.
A pesar de la inmejorable compañía y la entrega del público, el concierto fue poco más que mediocre. Con un apoyo audiovisual pobrísimo, muy lejos de sus “referentes” estilísticos Pink Floyd o Flaming Lips o incluso Grateful Dead, que además comenzó a utilizarse hacia el cuarto tema.
Según abandonaba la sala pensaba en lo increíble que hubiera sido ver a los Sex Pistols en Candem allá por el 76. Cosas de la música. Cosas de la vida.

(By The Doctor)