29 de julio de 2010
BOOM! indie disco - Diversión, buena música, alcohol y fiesta!
Este viernes y sábado desde las 00:00 hasta las 06:00 ven a conocerlo a la sala Barnon en Santa Engracia 17, metro Alonso Martinez.
A nuestros dj´s les gusta poner todo esto:
ARCADE FIRE, ARCTIC MONKEYS, BEACH BOYS, BEATLES, BELLE AND SEBASTIAN, BLONDIE, BLUR, TRAVIS, WILCO, PET SHOP BOYS, GLASVEGAS, THE XX, PULP, DELOREAN, DEPECHE MODE, DORIAN, LIBERTINES, EDITORS, FRANZ FERDINAND, GORILLAZ, GOSSIP, HOT CHIP, INTERPOL, JUSTICE, JOY DIVISION, KAISER CHIEFS, KASABIAN, KINGS OF LEON, KLAXONS, LCD SOUNDSYSTEM, LORI MEYERS, LOS PLANETAS, LOVE OF LESBIAN, MANDO DIAO, MGMT, MIA, MUSE, JIMMY EAT WORLD, ELVIS, NADA SURF, OASIS, PIXIES, BOMBAY BICYCLE CLUB, PLACEBO, RADIOHEAD, THE BIG PINK , THE CHEMICAL BROTHERS, THE CLASH, THE DRUMS, THE FRATELLIS, THE KILLERS, THE KOOKS, THE LIBERTINES, THE PAINS OF BEING PURE AT HEART, THE PRODIGY, THE RAMONES, THE RAVEONETTES, THE ROLLING STONES, THE SMITHS, THE SOUNDS, THE STROKES, THE TING TINGS, THE WHITE STRIPES, TWO DOOR CINEMA CLUB, VAMPIRE WEEKEND, VETUSTA MORLA, WEEZER...
Y además atenderán peticiones.
BOOM!, indie disco : "Then it´s the bomb, the bomb, the bomb that will bring us together".
Si quieres disfrutar de entrada libre y de nuestras ofertas apúntate a nuestra lista invitadosboom@boomindiedisco.com o presenta impreso nuestro flyer en puerta.
El nuevo vídeo de Brandon Flowers
Como ya comentamos hace tiempo, ésta vez se nos lanza en solitario. Sin embargo, es dificil no cerrar los ojos y pensar en los Killers, puede que en alguna canción que más bien debería pertenecer a su segundo disco (Sam´s Town).
Más pop, más facilón pero la personalidad con que la voz de Flowers interpreta cada uno de los temas es más que suficiente para echarte un ratito al sillón, escuchar éste primer single y esperar al 7 de Septiembre, fecha en que sale a la venta su nuevo trabajo. (By JRGE)
28 de julio de 2010
Heineken Jazzaldia 45 edición: Volvió a ser único e irrepetible. No intenten imitarlo.
Algunos se empiezan a oler que la fórmula que desde hace unos años ha destapado de manera genial y brillante el Heineken Jazzaldia pueda ser la guía del éxito para otros muchos. Viendo que la edición catalana del Sonar ha ideado éste año un festival gemelo en Galicia, algunos como el FIB de Benicassim, corren rumores, estarían tratando de hacer algo similar en el norte de España viendo cómo cada vez más un festival llamado Jazzaldia agrupa a géneros tan dispares como el indie, el jazz, el blues, el country,...; y la fórmula resulta y es contundente.
Sólo un aviso a los más intrépidos, no intenten imitar la fórmula del Jazzaldia ya que nunca tendrán ustedes los siguientes intangibles y fortalezas:En la 45 edición...
Sobre todo y teniendo en cuenta que nos centramos más en el Escenario Verde hay que hablar de la grandísima Patti Smith.
Ella fue quién abrió ese magnifico escenario el miércoles en que el Jazzaldia cumplía su 45 cumpleaños.
Patti Smith and Her Band se mostró cercana, atenta, considerada, cariñosa. Fue precursora y parte del movimiento punk de los años 70 y sin embargo, la poetisa no confunde actitud con educación. Ella ya lleva años por encima de todo eso.
La poetisa y cantante apareció en el escenario con un chapurreado "Hola, San...Se...bas...tian...". Empezó el concierto y ni tan siquiera el cielo gris alejó a miles de asistentes de aquel fabuloso espectáculo que una de las artistas más influyentes de rock de todos los tiempos nos brindó en la playa de la Zurriola. Cada canción llevaba colgado un recuerdo y era dedicatoria para unos y otros. Se atrevió a versionar a los Rolling Stones y a dedicar canciones tanto a poetas de la talla de Roberto Bolaño como a los seres queridos que murieron recientemente pero siempre con una sonrisa de admiración y de alegría. Se acordó de su padre, de su madre, de Kurt Cobain,... pero sobre todo, de su perro!!!
Delgada y ágil, con la melena al antojo de la brisa que corría por la playa, Patti se mostraba con esa rock and roll actitud que diría Loquillo (el cual estaba en el backstage presenciando el recital con su mujer).
Termina una de las canciones y empieza a llover. La gente se pone su gorrito y los más previsores abren sus paraguas. Los comentarios entre los asistentes tornan en tristeza. Patti le dá un vuelco a la situación de manera brillante como sólo los clásicos aún en pie saben hacer en éstas situaciones.
-"Oh, mystical rain...!!!, yeaah!"- comenta Patti con la mirada perdida en el infinito. varios segundos y ahí está...!! la gente empieza a saltar con sus paraguas! miles de personas reconstruyen el momento para transformarlo en uno de los tres minutos y medio más mágicos que han vivido frente a un escenario. Suena su increible "Becauseee the night belooongs tooo looverrsssss...!!", fantástico.
Patti coge carrerilla y encadena un combo de temas espectacular. La gente ahora sí que está volcada y arrodillada ante ella. Suena su mejor canción, "Gloria". Momento en que nos percatamos y confirmamos nuestra idea inicial, Patti es un clásico que ha sabido perpetrarse y moverse agusto en ésta primera década del siglo 21. Un clásico que no suena en absoluto a obsoleto. Mantiene su frescura y su esencia 35 años depués (!!!) desde que en 1975 se diera a conocer con su emblemático disco debut de "Horses".
Bravo Patti, nos has convencido.
Aquel mismo día, el miércoles de inauguración, nos llevamos la mayor sorpresa del festival. los japoneses Shibusa Shirazu Orchestra montaron una de escándalo!. Un concepto totalmente distinto y arriesgado. Una mezcla de música con baile. Entre el anime y la danza teatral. Fue realmenete original y exótico. Dragones entre el público, disfraces, pintura,... Os dejamos un link para que podáis conocer un poco más lo que hacen éstos japos, fue algo increible. www.myspace.com/shibusashirazu
Al día siguiente, tratando de combinar estancias en los alrededores del Kursaal con algunos de los brillantes conciertos en el añejo escenario de la Plaza de la Trinidad, nos encontramos con nuestros queridos chavales californianos de The Morning Benders.
Se les notaba nerviosos, algo impresionados por el escenario (según ellos, les recordaba mucho a su querida California) y, como dijeron nada más empezar, confundidos por tocar en un festival de Jazz (?). Como anécdota, contar que el bajista a las 21:30h que empezaba el concierto, vino a preguntarnos al backstage que dónde estaban sus compañeros!!!?? que no les encontraba y el concierto empezaba ya!! Entre eso y que decía que tenía las manos congeladas... salió el pobre hecho un flan al escenario!
Jóvenes y tiernos; aún parece que les queda por coger agilidad, empaque y presencia en sus directos. Sin embargo, como se comentaba en los aledaños del escenario.. "qué bien componen éstos tíos!". Y la verdad que sí, el público sabía de qué iba el asunto. Empezaron los de Berkeley con un concierto tranquilo, disfrutando casi al unísono con la rojiza puesta de sol del momento. Poco a poco fueron creciendo y ganando en intensidad. Tanto que el cantante no paraba de intercambiar comentarios con el público hasta que en una de esas retó a alguien a darse un bañito en la playa (eran ya las 10:30h de la noche y el agua congelada). Y qué pasó???. Pues efectivamente, una guiri algo tocada por los efectos del kalimotxo (bebida indispensable para la gente de The Pains of Being Pure At Heart), corrió cruzando toda la playa para darse un buen chapuzón. Tras él, tuvo la suerte de disfurtar del concierto subida en el mismo escenario junto a los artistas. La atrevida chica norteamericana, no sólo se atrevió a bailar sensualmente con los Morning Benders sino que se arrancó a cantar una canción improvisada con la posterior ovación del respetable allí presente.
Una hermosa cover de Fleetwood Mac, otra de Joy Division y el concierto terminó con la mejor pieza de los Morning Benders, "Excuses". La gente se implicó en los coros y el monumental cierre llegó a durar cerca de 10 minutos. Uno de los mejores momentos del festival, sin duda.
Más tarde le quisimos dar una oportunidad a These New Puritans. Personalmente me arrepentí de ello. Típico grupo de tan sólo tres componentes, monótono, aburrido,... Mucha pose británica de chicos malos. Su post-punk de corte electrónico ya no engaña a nadie y la búsqueda por parte de los medios británicos de los nuevos Joy División debería quedar aplazada, puede que abortada (qué pesados son éstos británicos con buscar los nuevos Beatles, los nuevos Rolling, los nuevos U2, los nuevos,...).
Al día siguiente decidimos emprender ruta por el casco viejo para darle a los pintxos y disfrutar en la Trinidad de Dave Holland y Pepe Habichuela. Fue fantástico e igual que al día siguiente con el magnífico Archie Shepp y su cuarteto acompañado de la genial Mina Agossi, tuvimos alguno de esos momentos en los que múltiples imágenes se te quedan archivadas en tu propio disco duro para no borrarse jamás. Qué impensable destreza de cada uno de los artistas con su instrumento, qué voces, qué ambientazo,...!, hay que estar allí para vivirlo.
Nos dividimos y por ello tambiñen fuimos capaces de ver a los excéntricos The Very Best. Agitaron al público y lo sacudieron con sus alegres y pegadizos temas de African-pop. Criticarles que a veces más que african pop parecía un concierto de Reggeaton, aunque de una u otra manera el público se lo pasó genial, ayudó en los coros, jaleó su grito de guerra (The veryyyyy... BEST!!!) y bailó como el que más cuando en las postrimerías del evento, la banda que se conociera en una tienda de discos de Londres, entonó su famoso "Warm Heart of Africa" previo a un remix de una de las más populares canciones de M.I.A. La gente ya estaba encendida pero faltaba la guinda del pastel. Con el manto de la noche cubriendo la playa, los mecheros y pantallas de móviles se alzaron para moverse al son de un nuevo remix de los The Very Best, ésta vez el "Will You Be There" de Michael Jackson. La gente se fue más que contenta y con una sonrisa en la boca. Buena señal.
Llegaba el sábado y se cumplieron mis malos presagios acerca de The Divine Comedy o más bien, Neil Hannon y su egocentrismo. Como ya describiera nuestro compañero Galdo en el último reportaje sobre el Vigo Transforma, esperábamos mucho más. Es cierto que la elegancia y exquisitez de Neil nunca podrán ponerse en duda. Su interpretación vocal e instrumentística no puede ser despreciada pero a nuestro juicio, le falta emotividad. En un concierto en la playa, con gente entregada a tí, tienes que ofrecer algo más que una pose de lord inglés (aunque él es irlandés) y unos comentarios que más que concentrar y esforzar a la gente para involucrarse en tu concierto, muestren lo brillante, lo genio y lo divino que eres.
Yo con todo el respeto del mundo, aprecio su talento pero me parece insultante como alguien de su recorrido, fama y altura, sea incapaz de implicar a todo el respetable allí presente y se precocupe más por cómo le quedan las gafas, sus comentarios irónicos o su copa de vino tinto encima del precioso piano negro. Se ama y se quiere. Con todo y con eso nos regaló varias joyas como una cover del megahit Time To Pretend de MGMT o la grandísima A Lady Of A Certain Age.
Más tarde, con los minis hasta arriba y la botella de kalimotxo vendrían los neoyorkinos de The Pains of Being Pure At Heart. Quizá porque vinieron con una copa de más, al cantante principal de la banda se le olvidó afinar sus dos guitarras en el inicio de lo que sería un buen concierto. Bueno sin más porque debemos poner varias cosas en los dos lados de la balanza. En primer lugar tenemos una colección de hits y pelotazos innegable. Sonaron sus mejores clásicos (Young Adult Friction, Everything with you, A teenager in Love, This love is Fucking Right!,...) y nos dejaron ver algunos de los que serán sus nuevos singles, por ejemplo, Say No To Love. Todos ellos, pelotazos de gran efectividad.
En el otro lado de la balanza y por el contrario, decir que sus hits suenan mucho más contundentes en las pistas de baile que en directo. No sólo eso y lo que es más importante, el concierto tuvo un cierto aire de monotonía. Todas sus canciones suenan muy parecidas y se echa de menos algo de variedad en sus composiciones y registros.
Desde un punto de vista global, fue un gran concierto porque ellos sí se supieron ganar al respetable. Simpáticos y expontáneos bien por su personalidad o bien por el fabuloso kalimotxo donostiarra, los de Nueva York se llevaron una de las grandes ovaciones del festival y la gente, ya a las 2 de la madrugada, tuvo el inicio perfecto para la fiesta que en San Sebastián se iba a montar aquella noche.
Para terminar, señalar que a última hora nos fue imposible asistir a los conciertos del domingo de Elvis Costello y Kris Kristofferson. Una auténtica pena y más que nos duele a nosotros no le duele a nadie pero las obligaciones son las obligaciones y el lunes había que estar de vuelta en Madrid.
27 de julio de 2010
LOW COST FESTIVAL 2010. Crónica Sábado 24/7
Aún con la resaca post-viernes, no tanto por el alcohol (la cerveza patrocinadora del festival sabía acuosa para gaznates acostumbrados a otros brebajes de cebada), sino más bien por el cansancio acumulado debido a las idas y venidas entre escenarios, llegándose a sentir cada uno en su pellejo una copia del más teatrero Virenque (sólo nos faltaba el clásico maillot de montaña), afrontamos los conciertos del sábado con mal pie.
Y digo con mal pie no por la calidad de los grupos del festival, sino por lo característico del recinto, atípico para veteranos de festivales veraniegos. Un recinto en el cual para acceder a otros escenarios tenías que atravesar de la mejor manera posible el escenario central, o dar una tremenda vuelta entre grupos arremolinados en torno a litros de cerveza y copas variadas aprovechando los pocos espacios de césped que había en el suelo. De ahí que llegar con tiempo a un concierto era un auténtico ejercicio de fe, aderezado con la subidita de marras, a la cual como digo sólo le faltaba avituallamiento en medio de las escaleras para cuerpos rezagados y sedientos.
Con semejante distancia entre escenarios había que seleccionar muy bien los conciertos que íbamos a ver. Lamentablemente por temas de solapamiento muchos se quedaron fuera de la lista, y sobre todo, después de tener que realizar ejercicios de estiramiento a las 6 de la madrugada debido a la paliza del día anterior, teníamos muy claro que el pescado se repartiría únicamente entre el escenario Budweiser y el XTI, a pesar de lo interesante que estaba el tercer escenario, con actuaciones de entre otros, Arizona Baby.
La Nuestra noche comenzó con Lori Meyers. Los granadinos prepararon un repertorio perfecto, mezclando temas de su nuevo disco con auténticos himnos como Viaje de Estudios o Tokyo ya no nos quiere. Quizás tomaron a bien el ejemplo y la clase magistral que 24 horas antes sus vecinos de origen Niños Mutantes habían aplicado, conjugando a la perfección temas nuevos con clásicos. Y menos mal, porque un servidor estaba ya preparado con tickets de birra en el bolsillo por si empezaban a tirar únicamente de su último disco.
Low Cost Festival - Actuación de Lori Meyers
Inmediatamente después comenzó el show de Iván Ferreiro, una de las voces más características de la península. Con las gradas del XTI llenas, entonó una a una las mejores canciones que le han llevado a lo más alto del panorama nacional en solitario. Lamentablemente, tuvimos que abandonar el concierto a medias porque en el escenario Budweiser, la plaza de toros, comenzaba uno de los platos fuertes de la jornada, Placebo.
El grupo de Brian Molko firmó un concierto sublime, tremendo. Si antes criticábamos las instalaciones, es hora de alabar el increíble sonido que a manos de Placebo nos retorcía el cuerpo con cada riff y cada estribillo. Podría enumerar las que tocaron de memoria, pero es más rápido si pensáis en todas las grandes canciones de Placebo que alguna vez habéis escuchado, y las hiláis tejiendo una maraña de canciones a cada cual mejor. El público del festival, ante semejante orgía de calidad y decibelios, explotó con silbidos y aplausos, sorprendiendo a Brian y a los suyos quienes por unos momentos se quedaron pillados sin saber qué acorde tocar o qué balbucear en recompensa a lo que estaba sucediendo en un parque de Benidorm. Hoy leía que a Plácido Domingo en su concierto de Madrid le estuvieron aplaudiendo durante 25 minutos sin interrupción. No sabemos qué hubiera pasado si Placebo se hubiese quedado en el escenario.
Después de semejante espectáculo (justo a la vez que Adam Green en el XTI), era el turno de Vive la Fete. Había escuchado unas pocas canciones de este grupo francés, y tenía curiosidad por verlo. Una rubia pechugona con un vestido estilo bañador color carne ceñido hasta el límite de la amputación salió al escenario junto con una panda de melenudos guitarreros con pinta de tener malas moscas. Sintetizadores ochenteros, guitarras pesadas, y una rubia mature a la que no la hacía falta cantar para destacar fue la tónica de la siguiente hora, tocando temas conocidos, y finalizando con una particular versión del hit electrónico comúnmente conocido como Palomitas de Maíz (suicidémonos!!!). Sin pena ni gloria, la gente lo cogió con ganas, pero paulatinamente fue abandonando el escenario Budweiser.
Low Cost Festival - Actuación de Vive La Fête
Sobre las 3 y media salió al escenario el DJ Jeff Automatic, quien nada más comenzar, con un Sweet Disposition de los Temper Trap, y un par de temillas remember de cuando por 300 pesetas cada uno se hacían unos botellones de flipar, encandiló al respetable de la plaza de toros, mezclando electrónico a partes iguales con temas indie. Muy correcto, y muy divertido. Sin parar de bailar.
Abandonamos prácticamente cuando estaba a la mitad, y fuimos a las gradas del XTI, donde se vivieron los momentos más rockeros de la noche, retumbando en las altas torres de Benidorm Nirvana, rock español como nunca se ha escuchado en discotecas autóctonas como Penélope, y demás himnos que consiguieron que el público asistente se desgañitara forzando a los Kinki, Bilbadino y Galán djs a prácticamente saturar su mesa a base de ganancia de volumen produciendo que más de uno se volviese mudo a su casa.
Con ese punto y final a la parte de los espectáculos, tocó volver a dormir con Placebo y Editors aún retumbando en los tímpanos. Como final, cabe destacar el sonido en general (quitando algún problemilla en el concierto de Editors), el increíble nivel del cartel y el buen ambiente que reinó ambos días. Como puntos a mejorar, la alimentación en un festival no puede ser monotema, acabamos todos hartos del Telepizza. Tampoco fue muy buena la distribución de los escenarios, solapes en el horario, y la poca información que había disponible sobre los mismos, pero en general, estuvo muy bien, gracias sobre todo al buen hacer de los artistas asistentes al festival. Faltó quizás algún grupo de renombre para sustituir a unos cancelados The Hives.
26 de julio de 2010
Versiones Autorizadas: Exsonvaldes "Take On Me"
Exsonvaldes - Take On Me (cover A-HA) from Thien Nguyen on Vimeo.
LOW COST FESTIVAL 2010. Crónica Viernes 23/7
20 de julio de 2010
Versiones Autorizadas: Echostream - Creep
Para gustos los colores. O es así como te quedas cuando escuchas Creep saliendo de los labios de una mujer asiática en vez de los de Thom Yorke, o cuando han cambiado los riff de guitarra por un teclado… Hacía tiempo que había visto en muchísimos medios esta versión pero sinceramente me daba miedo postearla en cualquier sitio, incluso de decírselo a mis amigos.
Parece ser que Echostream es un grupo que hace algo llamado Fandub, que viene a ser mayormente cantar canciones japonesas de series anime, por lo visto un movimiento que arrastra hordas de fans. Y me lo creo habiendo escuchado de fondo en el video miles de voces de otakus gritando histéricas, seguramente disfrazadas de ranma o de pikachu…
En fin, ustedes juzguen el resultado, caballeros. Para mí, es una versión desautorizada.
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Vigo Transforma: La Crónica de un viaje
Después de algo más de una semana para asimilar uno de los eventos del verano, bien por lo grande que fue ese pequeño festival a orillas del Atlántico, o bien por lo que dio de sí el muelle de transatlánticos de Vigo, os relatamos la experiencia de Long-Brit, que no sólo nos centraremos en el festival, sino en lo maravillosa y lo llena de sorpresas que es Vigo para los amantes de la buena música y el buen ambiente.
El atardecer de Vigo empezó a ser aporreado con fuerza por el ritmo de Triángulo de Amor Bizarro, quienes con un directo muy potente quisieron arrancar de cuajo del sonido ambiente los graznidos de las gaviotas que nos prohibieron dormir más tarde. Con su Año Santo, despejaron dudas y demostraron que hoy por hoy siguen siendo uno de los grupos españoles más potentes del panorama, gracias a lo bien que sonaban las guitarras con la voz rebelde de Isa, la cual seguro que salió con más de un marido del concierto.
Posteriormente fue el turno del venezolano Devendra Banhart, quien se empeñó en preparar el terreno (demasiado) para uno de los platos fuertes del festival que vendrían a continuación: el cantante de Wilco. Jeff Tweedy, maltratado posteriormente por la prensa nacional, para nosotros dio un recital perfecto. Por supuesto en solitario no llega al nivel alcanzado con Wilco, pero la imagen del de Illinois amazando a ritmo de vuvuzela su guitarra con la puesta de sol en el muelle de Vigo es para nosotros la imagen del festival. Lamentablemente, en LongBrit aún no nos patrocina ninguna marca de fotos y el resultado con la minicámara del móvil es cuanto menos dantesco. Sobran las palabras.
The XX, encumbrado hasta la saciedad por los mismos medios que hundían al bueno de Jeff en la miseria, daba un concierto de no más de 50 minutos, tocaron sus canciones más conocidas y adiós. Para nosotros no fue el mejor concierto del festival (aunque muchos lo digan), sobre todo después de haber disfrutado de un auténtico show en el Primavera Sound. Empáticos, incluso hastiados, parecían los equisquis como muchos los llamábamos, o los exex como se empeñaban en adoctrinar los acólitos allí presentes. Aún así, todos vibramos con la potencia de los bajos registros de los londinenses.
Fanfarlo, uno de los grupos favoritos de Long-Brit, subió al escenario Heineken justo en el momento en que el respetable aprovechaba para aprovisionarse de unos zumos de cebada a dos euros la caña o cinco euros el litro coinciendo con las 22.30 de la noche. A pesar de que el sonido pudo haberse mejorado (la voz estaba descompensada con los instrumentos de cuerda que acompañan al grupo en sus giras) fue un grandísimo concierto, a pesar de su brevísima duración. El mayor mérito de los ingleses fue aprovechar la pequeña franja horaria que les habían procurado, y en ocasiones enlazar hasta tres veces temas de su disco Reservoir como si fuese el último concierto que fuesen a dar. Muy buenos.
Love of Lesbian subieron al escenario Xacobeo a continuación, para repetir por enésima vez ese show que tan bien se han aprendido los españoles. En ocasiones no sabía si los estaba viendo en otro concierto o era todo un deja vú. Impecables, pero ya un poco cansinos. Volvieron a hacernos saltar con el bueno de John Boy.
Y ya para finalizar quedaban un par de conciertos. Os Mutantes por un lado, exponente de la psicodelia brasileña setentera, renovada por el cantante, hicieron bailar a la muchedumbre a ritmo de samba y buena música. Siempre había recelado de ellos, pero he de reconocer que incluso sin efluvios etílicos son capaces de hacer bailar al ritmo de “A mina menina” a cualquiera que se ponga en su radio musical. Para la memoria quedará ese baile con la canción “El Justiciero”, quién pilló a más de uno por sorpresa. Conciertazo.
Miike Snow finalizó la jornada del viernes de una manera sobresaliente, aunque por problemas logísticos sólo pudimos escuchar la primera canción. Una pena.
El sábado comenzó del mismo modo con Polock. Se notaba que había menos gente que el día anterior, pero eso no fue excusa para que los valencianos sacasen a la palestra todo su recital, con a juzgar con lo que se vio, bastante poco éxito. Para nosotros, lo más flojito del festival.
Eladio y los Seres queridos fue lamentablemente una baja colateral dado el poco interés que había despertado en nosotros Polock, que había propiciado nuestra marcha para degustar unos pescaditos en una auténtica taberna, enfrente de la lonja de Vigo, llamada El Turista. Muy recomendable, deliciosa empanada de xoubas, pulpo, pescaditos fritos variados… muy fino.
The Divine Comedy solventó su papeleta. Es un grupo que personalmente nunca me ha llamado la atención, pero tenía interés por ver en directo al que fuese uno de los muchos galanes británicos que poblaban esas tierras a mediados de los 90. El interés venía motivado por la participación de Neil Hannon en el último trabajo del alma de los Belle & Sebastian, llamado el proyecto “God Save the Girl”, el cual ya hemos comentado en LongBrit. Pop muy correcto, con matices muy británicos.. Destacable el piano, y sobre todo, la versión del Time To Pretend de MGMT, la cual nos costó bastante identificar al principio. Al igual que con Jeff Tweedy, la imagen del atardecer en Vigo y la musiquita casi hizo que a más de uno se le cayese una lágrima.
The Morning Benders hizo un buen concierto, preludio de lo que espera a muchos en el Heineken Jazzaldia de este año. Sin duda habrá que seguir a este grupo porque tienen pinta de que prometen.
Orbital. Ay, Orbital. Oscuridad. Dos pollos con linternas en la cabeza que al pinchar mueven de un lado a otro el almendro provocando un efecto que a ritmo electrónico puede resultar hasta de mal rollo. En general, dejando ironías aparte, un muy buen concierto de los ingleses, quienes cada vez que remezclaban algo electro con un clásico (como por ejemplo con el ATB 9 pm Till i come), arrancaban gritos de entusiasmo de una juventud a la cual esos sonidos les arrancaban sonrisas de antaño.
A la 1.00 salió Fischerspooner, compuesto por un señor con edad y una muchacha que pincha con ordenador muy bien. El señor llevaba una botella de whiskey, una botella de champagne barato, y otra botella sin identificar. Al acabar el concierto, el señor se lo había bebido casi todo él solito. Concierto también electrónico, muy ochentero y noventero, que parecía que a gritos invocaba a todos los Nengs de Castefa a bailar sus ritmos sintetizados. Muy muy divertido, pero rozando lo bizarro.
Después del show patatero que habíamos presenciado, volvió a haber otra víctima colateral, en este caso Caíno.
Después de cada jornada del festival tocaba conocer Vigo, y así llegamos el viernes a La Iguana, un sitio que me recordaba vagamente al Independance de su época Barnon, por el estilo del local, y por la cantidad de gente que había. Sí, también había una gran tarima. Música alternativa, tirando a lo electrónico en ocasiones.
Después de La Iguana Club, nos fuimos a uno de los after más conocidos en Vigo, el Manco, en donde ya el cansancio acumulado del viaje nos retiró. EL sábado tras conocer el lado más lamentable del electro, nos fuimos primero a La Graciosa, sitio muy recomendable para tomar unas copillas sin agobios en compañía de amigos, visitamos La Fábrica de Chocolate, donde ponían un auténtico musicón… y acabamos de nuevo en La Iguana.
El próximo año repetiremos, sin duda. Tremendo festival, tremenda ciudad, y tremenda gente.




