9 de febrero de 2011

Band Of Horses, crónica Madrid Sala Heineken.

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Eran ya las 20 horas y la gente se empezaba a agolpar en las inmediaciones de la sala Heineken en Madrid. Las entradas vendidas desde hace más de un mes y múltiples personas en busca de una reventa que no llegaba.

La tarde-noche de ayer, 8 de Febrero del 2011, fue inaugurada por Mike Noga & The Gens, el nuevo proyecto folk rock del hasta ahora batería de los australianos The Drones. Mike nos deleitó con una apertura de media hora exquisita en la que si hubiéramos entrado a la sala algo colocados, podríamos haberle confundido guitarra en mano y armónica al cuello, con un joven Bob Dylan de pelo ensortijado, botas, voz rasgada y nariz tristemente encogida.

La Heineken se empezó a llenar. Eran las 21:30 horas y Band Of Horses salieron al escenario capitaneados por Ben Bridwell, el líder de una banda que guarda bajo llave las mejores esencias de la tradición country rock de la música yankee.

La sala no era la mejor y se pudo comprobar en el arranque. En los instantes en que se juntaban las cuatro guitarras en alguna de sus canciones, la voz de Bridwell quedaba enmudecida y la acústica de la sala devolvía un retorno nada correcto. Debió ser entonces cuando a nuestro lado, el técnico de sonido recalculó posiciones y depuró frecuencias. Todo arreglado.

Acaba de empezar el concierto y suena "Cigarrettes, Wedding Bands", uno de sus mejores temas. Las primeras manos, los primeros coros empiezan a despertar entre el respetable: "While they lied at night, they lied at night, while they lied..!". Las primeras sonrisas se esbozan en los rostros de los asistentes.

Pronto empieza a quedar patente la evidencia de que sus mejores temas no están en el nuevo album, Infinite Arms. Canciones como Laredo, Factory o Complimments son un gran fondo de armario pero no tuvieron nada que hacer ante los himnos presentados y correspondientes a sus dos primeros albumes, Everything All The Time y Cease To Begin.

Ayer algunos intuímos que echaríamos de menos en Band Of Horses a su anterior vocalista, Mat Brooke, ahora líder de Grand Archives. La sombra de Brooke es muy alargada y algunas de las mejores canciones de la manada de caballos, no suena igual sin Mat. Con todo y con eso, no obstante, Ben Bridwell ha sabido tomar las riendas y no se le puede poner ni una sola pega como vocalista de la banda.

Ello quedó del todo claro cuando interpretó una bonita canción accapella con uno de los guitarristas de la banda o cuando se nos erizaron las orejas y se hizo la noche en la antigua sala Arena al sonar "Is There a Ghost". La pantalla gigante que guardaba las espaldas de la banda dibujó entonces una noche oscura solamente iluminada por un claro de luna menguante. La luz se hizo ténue y Bridwell nos embrujó entonando uno de los estribillos más esperados: " I couuuld sleep, I could sleee..eeep, When I lived aloneee, Is there a ghost in my houseeee?".

Otro de los momentos cumbre del directo de los de Seatle fue la brutal y absolutamente excepcional y enternecedora No One´s Gonna Love You. Fue simplemente sonar el primer acorde y el público gritó entusiasmado. Bridwell sonrió y quiso juguetear con nosotros medio bromeando y diciendo que esa no era la canción que esperábamos. Y sí, era esa. gracias Ben.
Particularmente, y viendo el track list de sus recientes conciertos en Manchester y Londres, eché de menos la mejor cover que he escuchado nunca y que Band Of Horses suele hacer del tema "The End´s Not Near", original de los olvidados The New Year, o el mejor tema de su nuevo largo, Dilly.

Sin embargo todo eso se vió recompensado por un generoso bis y por encima de todo, por uno de esos momentos que se te quedarán siempre guardados en la retina. Eran cerca de las 23 horas en la madrileña calle de Princesa y en el interior de la sala Heineken el bullicio, los comentarios, la euforia desmedida, se transformó en un silencio trascendetal y uno de los más respetuosos que ha escuchado nunca el que humildemente escribe éstas líneas. "I'm coming up only to hold you under..., I'm coming up only to show you wrong, And to know you is hard and we wonder, To know you all wrong, we were..."; el que no tuviera los pelos de punta y los ojos brillantes en ese momento, no merece la condición de ser humano.

Qué silencio espontáneo!, el público quedo absorto por completo!. En medio de todo ello, alguien gritó: "ERES EL PUTO DIOS!". Bridwell sonrió e inmediatamente, e incluso antes de llegar al primer minuto de canción, el silencio fue interrumpido por una sonora ovación y aplausos. Prosiguió el silencio y...sí!!!, qué increible!!! qué cambio de ritmo, qué guitarras!. Una explosión digna de la mejor canción de los de Seatle. Por supuesto, hablamos de The Funeral. Momento y canción con el que uno de los públicos más sosos que me he podido echar a la cara en mi vida, rompió a saltar y corear junto a la banda norteamericana.

Al igual que Fleet Foxes, su inspiración no es otra que la tierra que les vió nacer. Sus bosques, sus montañas, sus desiertos. Una épica nostalgia vestida de rock que interpreta más de un siglo de música norteamericana en un concierto de apenas una hora y tres cuartos. Tres albumes que resumen sin pretenderlo lo mejor de la música barras y estrellas de siempre, desde My Morning Jacket hasta el mismísimo Neil Young. Hoy por hoy, Bridwell, Ramsey, Reynolds, Barrett y Monroe son algo más que una banda. Son el recopilatorio oficial de la mejor música norteamericana de ahora y de siempre.

2 comentarios:

iaGo dijo...

Yo los vi en Lisboa, pero casi parece que vimos el mismo concierto... el momento Funeral, espectacular... al igual que con No One´s Gonna Love You... pelos de puntisima...
No se si son los mejores, pero su concierto si que fue de los mejores....

JRGE dijo...

pues a ver si repetimos y les caamos en otra ocasión! yo me quedé con ganas de +!!
1abrazo!
JRGE