24 de mayo de 2011

Midnight in Paris, Woody Allen, Hemingway y los vendedores de nostalgia.

Pin It Ahora!

Dicen que cuando morimos, dejamos parte de nuestro ser en el mundo vivo. Ya sea de manera voluntaria porque alguna vez quisimos dar parte de nosotros a alguien o porque simplemente lo que hicimos sirvió para algo.

Hace poco me planteé algo, mi vida se empezaría a regir por máximas y escuetos pensamientos, con los cuales daría sentido, forma y razón a lo que me viene encima.

Todo el mundo tiene algo que decir, pero no todo el mundo tiene algo que decir a todo el mundo.
Es lo que pensé nada más acabar de ver la nueva película de Woody Allen, "Midnight in Paris", estrenada en cines recientemente.

Ni siquiera me molestaré en citar actor alguno, pues no creo que este filme se haya de vender por lo que parece si no por lo que es, pura magia.

La primera media hora la pasas con una cara de angustia temporal pensando…Dios Woody, donde me has llevado!

Aunque permitidme que no desvele nada, ni siquiera hablaré de la trama, los hechos que ocurren o el impactante, fascinante, deslumbrante o como se pueda llamar a ese mágico momento de la película que la da nombre.

Para poder entenderlo recurriría al momento en el cine del filme: "La rosa púrpura de El Cairo", dirigida también por Allen.  Todo lo que rodea a la ciudad de las luces y la poesía puede permitirnos soñar con mundos que alguna vez existieron, mientras entretienes tus sentidos escuchando notas ya acalladas.

Es innegable que en la lectura de un libro, buscamos descubrirnos a nosotros mismos, quizá con el cine ocurra lo mismo, ya Michel Foucault había dicho:”La sinrazón pertenece a lo que hay de decisivo en el mundo”. Los mágicos desvaríos del maestro Allen harán que con este filme pequeños duendes de nuestro interior salten alegres y batan con fuerza sus banderas de claridad mientras driblan la luna de marfil de los sueños alados.


"Todos los hombres del mundo han tenido, tienen y tendrán miedo a la muerte
pues aquello que nos es ajeno nos es aterrador
solo un amor veraz y valiente podrá abstraernos de tal sentimiento
entonces seremos inmortales
."
-Yo mismo-

(By Rorro)