26 de junio de 2011

Dcode Festival, no hay ningún sitio como el hogar

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Parafraseando a Dorothy en El Mägo de Oz, "no hay ningún sitio como el hogar". Madrid ha sido cuna de antiguos eventos de primer orden (Festimad, Summercase, Electric Weekend...). Este fin de semana, la capital vivió otra gran oportunidad con el Dcode Festival, que, partiendo de la humildad que supone la primera edición, ha conformado un elenco de artistas nada desdeñable para cubrir otro evento del verano con el sello Heineken. Y con la misma humildad de esta primera edición, un servidor os hace un breve repaso del fin de semana vivido en el Paraninfo de la Universidad Complutense.




VIERNES 24


Mis obligaciones laborales me abstuvieron del inicio del festival, hecho que no perdonaré en mi integridad periodística, pero que me hará mas fácil mantener mi puesto laboral, en estos tiempos inciertos. Sum 41 abrieron el Escenario 1 con escasas referencias a su último disco y buscando el respaldo del público con temas de su época más punk (que de eso iba el viernes) amén de grandes versiones de Metalllica, Judas Priest y otras leyendas del heavy, de las cuales se consideran fervientes admiradores, para el recuerdo la versión de "Hot For The Teacher" de Van Halen, interpretada con exquisita pulcritud por Thom Thacker.


A continuación, Eels dieron una lección de auténtica maestría musical. Con una barbuda formación de músicos, daba la sensación de que, aun a pesar de parecer una formación de rock, abordaban los temas con carácter de 'Big Band', conquistando a un público que le venía dado, debido a la escasa repercusión de su obra en España, a pesar de sacar 3 discos en 18meses y del apoyo de la crítica.


My Chemical Romance emocionó a los incondicionales y ahuyentó a los escépticos. La magnificencia de sus producciones de estudio solo sirve para mostrar todo lo que adolece su show en directo, 'pseudo punk épico' para irreductibles “teenagers”.


Otro asunto fue el directo de Band Of Horses, sin duda, el mayor reclamo del viernes noche. Aunque la mayoría de mis acompañantes ensalzaban las virtudes de los de Seattle, a mi parecer, les faltó algo de 'punch'. Serían los perfectos 'crazy horses' para las divagaciones eléctricas de un Neil Young de los 90 y a pesar de tener momentos de inspiración, resultaron tediosos en muchos otros.




Foster The People y All Time Low gustaron mucho al escaso público que prácticamente por casualidad se los encontró en el escenario pequeño, debido a un accidente automovilístico que los retrasó. Lori Meyers, al grito de 'Granada a primera!', remataron el primer escenario trayendo las últimas guitarras al viernes de festival, ejecutando su repetido show, que gusta a los incondicionales, pero raramente cautiva a espectadores nuevos poco avezados en el indie patrio.


Por su parte, los Zombie Kids tiraron de una sesión bastante electrónica, pero con el marcado sello de la casa que cerró un día lleno de emociones, cuyos únicos inconvenientes fueron una mala planificación de los alimentos, para más inri de los famélicos festivaleros, y algún desengaño amoroso del que fui testigo.








SÁBADO 25


La experiencia es un grado y los más espabilados ya habían encontrado su sitio en las sombras del Vicerectorado, que lucía una imagen bastante atípica llena de grupos que compartían bebidas, mientras otros jóvenes , con traje , salían de la facultad de su acto de graduación (con una enorme cara de envidia) deseosos de unirse a la fiesta. Después de The Vaccines, que con su propuesta a medio camino entre los Smiths y Editors, con aires de brit pop de la escuela de Káiser Chiefs, defendían su condición de hype más que dignamente, la multitud se iba agrupando en las inmediaciones del Escenario 1.


The Hives fue todo lo que se podía esperar de ellos y un poco más. Pese a un sonido un poco falto de decibelios, los suecos pusieron de rodillas al personal, con temas de toda su discografía. Pelle Almqvist, cantante y líder del grupo, consiguió animar a todos con su carisma y sus dotes de 'frontman', levantando la mayor nube de polvo del festival, con sus temas del Black and White álbum. Realizando, según mi humilde criterio, el mejor directo del festival y sirviendo de antesala a la noche que se avecinaba.


Tremendas sorpresas las actuaciones de The Ting Tings y The Sounds, con ambas rubias defendiendo un repertorio que agradece el directo y que puso a bailar a todo el público, limitado al escenario único, hecho que permitía ver a todos los grupos, pero no impedía luchar contra el tedio de una actuación indeseada, que no fue el caso.


Kasabian ejecutó el show de banda de brit pop de los 90, con todos los tópicos incluidos, pero con una profesionalidad loable. A pesar de quemar los mejores cartuchos al principio del directo, supo mantener al público caliente, con un sonido sólido y su buen hacer sobre las tablas.


Después de recibir un buen rapapolvos (merecido por mis actitudes despóticas), me encaminé a primera fila para ver junto a mi amigo Juanma una de los mayores reclamos y cierre de este festival: Crystal Castles. La extraña pareja de canadienses que hacen música de videojuego de atari que se convierte en puro punk en el escenario. Ethan Kath y Alice Glass hicieron las delicias de los incondicionales, que les esperaron durante horas y ya rozando las 3 de la mañana descargaron su show de 50 minutos escasos llenos de intensidad.


Y esto ha sido todo lo que os puedo contar de una primera edición, con poco que criticar, pero eso sí, mucho por mejorar. Y como vienen reclamando muchas voces desde hace tiempo, Madrid, como debiera ser, quiere tener el festival que merece.


Un pequeño paso para la música un gran paso para la comunidad. Próxima cita… Benicàssim.


3 comentarios:

JRGE dijo...

Añadir la magnificiencia de los norteamericanos The low Anthem con un recital de voces y tocando toda clase de instrumentos (hasta utilizaron un par de iPhones!!!!)
y The New Raemon, una banda española que suena a indie popero de verdad y no al canto del loco (como Lori Meyers..)

Grande Doctor!

iaGo dijo...

Encadenar The Sounds, Ting tings y Kasabian, si que tuvo que estar bien!

James dijo...

In agreement, Festival for madrid already