1 de junio de 2011

LBm Crónica: San Miguel Primavera Sound 2011

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Como ya hiciéramos anteriormente en otras crónicas de festivales como en la última edición del SOS 4.8, os comentaremos en primer lugar nuestras apreciaciones en general del festival y luego procederemos a narraros con detalle las actuaciones a las que asistimos. A pesar de que la organización del Primavera Sound (en adelante PS), nos había dado acreditación de prensa, ésta carecía de photopass, por lo que parte de las fotos que colocaremos en la crónica han sido tomadas con móvil.



Para comenzar, os recomendamos encarecidamente que si tenéis pensado asistir de nuevo al PS, no dudéis en alojaros en el Hotel Diagonal Zero. A pesar de su precio, aunque tampoco es disparatado para ser Barcelona, es una auténtica gozada dormir a 20 metros de la salida del festival, y dispone de servicios de un auténtico cuatro estrellas que eternamente agradeceremos como una máquina de hielo en cada planta, con lo que el copeteo previo al festival estaba asegurado en las mejores condiciones. Además, la piscina, el spa y el gimnasio garantizaron llegar cada día al festival en las mejores condiciones posibles, como más de un redactor de Long-Brit conoce. El que esté situado junto a un centro comercial con restaurantes y supermercados es básico para poder aprovechar el tiempo en un festival en el cual las primeras bandas comienzan a tocar sobre las 17.00.


Entrada al festival, con el escenario Llevant al fondo

En cuanto al PS, otro año más volvió a convertirse en uno de los mejores festivales a nivel europeo, aunque esta edición adoleció de algunos problemas organizativos que confiemos en que se subsanen para la próxima temporada. Gracias a que habíamos recogido las acreditaciones y las pulseras PRO en el hotel ME por la mañana, nos evitamos todas las colas en la entrada al recinto, pero ni la zona de prensa ni la zona VIP se libraron de sufrir los efectos de la caída del sistema informático en el festival. Este año, la organización había alquilado un gran número de Ipads, que permitían poder pagar las bebidas en las barras con la misma tarjeta del festival habiendo recargado previamente dinero antes, ya fuera por Internet o en las zonas habilitadas en el PS. El hecho de que este novedoso sistema no conviviera con otros métodos infalibles, como la venta de tickets o el pago en efectivo, produjo un colapso en todas las barras del festival, lo que se tradujo en colas infernales en las zonas VIP, aunque lo realmente importante fue que durante aproximadamente unas cuatro horas en el festival no se pudiera consumir ni una miserable botella de agua.

Por otro lado, volvieron a existir problemas con la cobertura. No entendemos como en determinados festivales sigue sin sobredimensionarse aún la red de datos, con lo importante que es hoy por hoy el uso de redes como Twitter, ya sea para comentar algo, o para recibir noticias de la propia organización del festival. Aún así, la red GSM funcionó correctamente en todo momento, por lo que tampoco fue dramático este tema.

Otro tema que merece un capítulo aparte es el de los horarios. Es inexplicable que determinados conciertos el día del sábado cambiaran de horario y no se anunciara en las pantallas y monitores. Llegabas a Mogwai empezado, veías 20 minutos de Carte Blanche… por dar un pequeño ejemplo. También fue una faena que tanto el viernes como el sábado el festival cerrara tan pronto, sobre todo por respetar el cierre del mismo cada año en el escenario ATP bailando hasta el amanecer.

Pero estos son sólo algunos puntos negativos en un festival con más luces que sombras. Quien haya estado otros años, se habrá dado cuenta del nivel de masificación al que se ha llegado este año, y lo lejano que estaban entre sí determinados escenarios hacían una auténtica misión imposible estar doce horas caminando de uno a otro.

En lo positivo… ¿qué se puede decir de uno de los festivales con mejor cartel a nivel mundial? Auténtica sobredosis de música, desde el indie más tweet hasta el rap más crudo, pasando por apuestas enloquecedoras, ruido orquestado, o mesas de mezclas echando humo. Festival de encuentros y desencuentros, de decepciones y sorpresas, de risas y lloros. Porque así se vive el PS, en ningún momento puedes acomodarte porque lo que vaya a venir puede afectarte irreversiblemente. Y ya puede gustarte la música, porque aquí no te esperes una fiesta como la del FIB, o un escenario idílico como Coachella. Aquí se viene a ver y ser visto, y a escuchar y a no ser escuchado. A acabar casi de madrugada, y a volver a estar con el sol arriba descansado y con cerveza en mano degustando auténtico folk o la mejor guitarra. Porque el único momento en que te permites descansar es cuando el siguiente grupo que te gusta está muy lejos, y ni Usain Bolt llegaría a tiempo, o en los cinco minutos que dura de más la prueba de sonido en el siguiente escenario.

La siguiente crónica está escrita por Flo y por Galdo.




JUEVES

“Eran las 18.00 de la tarde y el Beer Gate se gestaba…ni nuestra deseada pulsera VIP nos daba súper poderes, y las colas se multiplicaban en busca del ansiado zumo de cebada. Para mitigar la espera nos dirigimos al escenario San Miguel y ver a Triangulo de Amor Bizarro, indudablemente uno de los triunfadores nacionales del año, les permite jugar en las grandes ligas y los grandes escenarios. Un sonido a años luz de su última visita a Madrid, donde la sala Rock Kitchen fue un autentico desastre, y sin embargo un público, víctima de la situación, más frío que en el SOS y que solo respondía antes los hits del grupo. Para la reflexión queda, si este tipo de grupos, por muy españoles que sean y quiera la organización llenar su cuota de nacionales en el escenario “grande”, no quedaría mejor a una hora más tardía y con un ambiente más acorde. En cualquier caso, los TAB salvaron una vez más la papeleta con un notable.” FLO


El PS para nosotros comienza con Triángulo de Amor Bizarro en el San Miguel, pero los lectores de Long-Brit ya sabéis que es una de las pocas bandas que algunos redactores del blog a la cual no le hemos pillado las medidas. Primeros acordes, calco exacto a conciertos anteriores en otros festivales, y nos dirigimos al escenario Pitchfork, ya que a la misma hora comenzaba una de las apuestas de este festival, Emeralds. Ofrecieron un concierto que a la luz del día se hace raro, en el que mezclaron estilos como la psicodelia, sonidos ambient, y minimalismo, siendo una apuesta un tanto extraña para un público que por los problemas técnicos aún no habían podido saborear el primer brebaje.

No nos convencía, y como teníamos que asistir relativamente en poco tiempo al escenario Mordor, Llevant que estaba en la otra punta del festival, para ver a los Sunny &  The Sunsets, aprovechamos para escaparnos, hacer una parada estratégica de avituallamiento, y en el escenario Adidas Original, hicimos tiempo mientras veíamos a The Record Summer, uno de los últimos artistas confirmados. La puesta en escena era sencilla, únicamente el compositor, cantante y líder de la banda, Bret Rodysill, junto con la ayuda de su guitarra y posteriormente con su hermano en la batería. Concierto sencillo, poco enganche con muchos de sus temas (absolutamente todos desconocidos para nosotros), pero que sin embargo nos produjo la sensación de no haber comenzado de mejor manera el festival, con un show acorde a las horas que eran.

The Record Summer

Antes de que acabara, nos pusimos de camino al Llevant. Era el turno de Sonny and the Sunsets, banda recién descubierta en Long-Brit con motivo del PS, y que lo que habíamos escuchado nos había gustado muchísimo. Y efectivamente, no nos defraudó. La mezcla de sonidos cincuenteros, los coros de la integrante femenina del grupo, alguna composición en la que el cantante Sonny Smith establecía una conversación con Thalia Harbour, hicieron las delicias del público, el cual a pesar de estar muy parado, se notaba que estaba disfrutando con el revival pop de los de San Francisco”. Galdo


Sonny and the Sunsets

Eran las 19.30 cuando saltaban al ATP los Cults, un concierto cuya audiencia describe en gran medida lo que se espera del Primavera, diversidad y ganas de escuchar buena música. La misma audiencia se quedo fría ante un comienzo un tanto lacónico y con un sonido metalizado que no hacían justicia a la enorme “Abducted”, hasta que Madeleine Follin decidió tomar las riendas de la situación y decantar el concierto hacia su terreno, el de su potente voz, con aire de niña inocente y sujetando su falda con un look muy Ronette, los Cults remontaron para acabar satisfaciendo a casi todos y confirmarse como uno de los nombres a seguir durante 2011.

Of Montreal comenzaron siendo una mezcla entre Scissor Sisters y Mika, pero con su parafernalia acabaron divirtiendo a la audiencia, que tres horas después, empezaba a saborear el alcohol. En un concierto lleno de funambulistas y extravagancias que se reitero y prolongó en exceso, la banda de Kevin Barnes dio más sensación de espectáculo que de músicos.” FLO



Definitivamente, sobre las 20.30 esperábamos el comienzo de otra banda recientemente descubierta, The Fresh &  Onlys, pero en el camino pasamos por delante del escenario Jägermeister, en el que estaba tocando una banda, que con cada acorde que se escapa de los muros del escenario cautivaban a los despistados viandantes con pulsera morada del PS. Se trataba de Ducktails (sí, el nombre se parece muchísimo a Duck Tales, quién no vio de pequeño Patoaventuras?), grupo de New Jersey que desgranaba un pop lo-fi melodioso con multitud de arreglos electrónicos, que daba como resultado un efecto embriagador a plena luz del día. Lamentablemente, The Fresh &  Onlys tendrán que esperar al próximo concierto. A diez minutos del final, nos tuvimos que ir porque en el escenario Ray-Ban, a pocos metros de donde estábamos, empezaban a comenzar arengas y bramidos. No era otro que Big Boi, un componente de los Outkast, quien a base de gritar modafaka y bitch y unido a un volumen desmesurado del escenario, espantaron los pocos asistentes a Ducktails.” Galdo



“Lo reconozco, estaba muerto (y borracho) y me senté en las escaleras del escenario Ray-Ban diciendo “que sea lo que dios quiera”, y fue Big Boi, y fue enorme. El trío con su MC y su DJ se lanzo contra la audiencia como una tormenta, dirigiéndola hacia la apoteosis, levantando a todo el público de sus asientos, con momentos estelares que incluyeron los samples de “follow us” o “we will rock you”, el llenar el escenario de un grupo de niñas bonitas con ganas de salir en un video de un rapero y la enorme “Mrs. Jackson” que acabo por desatar y fidelizar a todos los que pasábamos por allí. Ahora soy fan de Big Boi (que dirían Love of Lesbian).

El escenario Pitchfork aguardaba uno de los momentos más esperados del festival con la aparición de The Walkmen, que competía en horario con Grinderman y sin embargo ofreció un poder de convocatoria envidiable. No sabemos si fue el conservadurismo de Hamilton, o la falta de potencia en el sonido, pero el concierto que comenzó con entusiasmo se fue apagando, y solo logró avivarse con The Rat en los últimos compases. Hamilton no transmite durante toda una hora toda la fuerza que su voz nos da en sus discos. Podría haber sido mejor (y peor).” FLO


The Walkmen (foto: Ricardopizana )

“Que ya sea de noche y coincidan Eladio y los Seres Queridos, Grinderman y The Walkmen, no es una buena combinación, es un órdago en toda regla, y no teníamos una mano tan buena como para ganarlo. Elegimos asistir a un abarrotado Pitchfork, donde tocaba un cabeza de cartel, The Walkmen, y el resultado cuanto menos resultó ser decepcionante. El sonido era muy básico, se echaba de menos alguna guitarra rítmica de acompañamiento. La banda en ningún momento estuvo a la altura de su cantante, quien con su voz conformaba el 90% del concierto. Eso unido a que excepto sus tres hits el resto de sus canciones pasan desapercibidas, y el tufillo que emanan a copia barata de The Strokes es más que evidente, conformó uno de los grandes pufos del PS. Pero sí, The Rat es un tema increíble, pero no compensa aguantar un concierto de una hora por un tema. Desde que los vi hace cinco años en el FIB, no ha cambiado nada para ellos. Las canciones más tostonas siguen formando parte del repertorio y siguen siendo duras de digerir.

Sólo aguantamos 40 minutos, y gracias a ello, pudimos ver el final del concierto de Grinderman, la banda de Nick Cave. La verdad es que si no sabes de qué va la historia, puede llegar hasta a acojonar. Rock puro y descarnado, gritos e insultos de Nick al respetable, y riffs alocados al límite de reventar cuerdas se funden para dar como resultado un auténtico conciertazo de rock a la antigua usanza. Una auténtica pena no haberlo disfrutado desde el principio.” Galdo



Interpol dio uno de los mejores conciertos que les hemos visto en los últimos años, aunque de nuevo le faltó algo de potencia al sonido del escenario, lo que impedía en gran medida disfrutar desde lejos de los Neoyorkinos, demostraron haber por fin superado la salida de su alineación de Carlos Dengler, y tras un par de cambios parece que Brad Truax se asienta en la formación. Interpol logra envolver a su audiencia y meterla en una atmósfera única que solo se rompía con los comentarios, en perfecto castellano, de Paul Banks. Enormes Interpol que se recrearon con clásicos como Evil, Obstacle 1 o Slow Hands, además de repasar su último álbum (que por cierto, mejora en directo).” FLO


Interpol


“Sin duda Interpol fue de lo mejor de la noche del jueves. La conexión entre la banda y el público fue simbiótica desde el comienzo, y a pesar de algunos fallos en la música (suponemos que aún el nuevo bajista está de rodaje), asistimos a un show donde su último álbum sufrió frente a los dos primeros, ya que sólo se tocaron unas tres canciones, dando paso a todo el repertorio de grandes éxitos de los neoyorquinos de sus primeros LPs. La actitud de Banks, dirigiéndose al público en determinadas ocasiones en su perfecto castellano aprendido en el Colegio Americano de Pozuelo, no hizo sino poner la guinda a lo vivido a orillas del Mediterráneo la noche del jueves, y que la desazón por habernos perdido a Caribou o a Suicide (se solapaban en el horario) se quedara en nada.

The Flaming Lips
Y de nuevo, tras volver a pasar por boxes, nos dirigimos al San Miguel, donde tocaban The Flaming Lips. Desde el primer momento quedó patente que más que un concierto, era un espectáculo. Acompañados de un gran número de colegialas (que por lo que supimos más tarde, iban disfrazadas de Dorothy de El Mago de Oz), el grupo liderado por un vetusto pero incansable Wayne Coyne realizó un show bastante irregular, en el que los efectos visuales y las pantallas, más que un apoyo, se convirtió en un recurso imprescindible. Los mejores temas de los de Oklahoma retumbaron a lo largo y ancho del Parc del Fòrum, pero cada canción era alargada interminablemente, provocando el aburrimiento de muchos de los asistentes. El hecho de que uno de los himnos bandera del grupo, Yoshimi battles the pink robots, fuera tocado en acústico, no ayudó a levantar la moral del público, que sólo se encendió al final con el temazo Do you realize?. Quizás en parte el hastío estuvo provocado por los continuos gritos del cantante que continuamente decía Come On! Come On! Come On!, We love you! Gracias!, y sobre todo, la cámara colocada en el micrófono, que provocaba que la visión continuada de un ojo desquiciado de Wayne ayudara a pensar que estábamos ante un espectáculo que rozaba el esperpento y el bizarrismo, llegando en momentos a dar grima.” Galdo



“Con media hora de antelación, y por tanto, con, literalmente, cuatro amigos, El Guincho salió al escenario. Antes de terminar Kalise, Pablo Diaz-Reixa ("el gran estandarte del pop español", según Santi Carrillo, director de la revista RockDelux), ya había multiplicado por diez su audiencia y todos estábamos bailando. Era inevitable. El guincho enganchó durante 50 minutos una hit con otro, mezclando el aclamado Allegranza con la versatilidad de Pop Negro, y así, acompañados de un show que incluía guerras de almohadas, hula hoops y referencias sexuales, saltaban Bombay, Palmitos Park, FM Tan Sexy y Novias, para acabar con un público completamente entregado durante la fusión de Antillas “venimos a bailar”. Triunfador Pablo. O lo amas, o lo odias.



El show de Girl Talk, no decepcionó a los que tenían todavía fuerzas, un despliegue de mezclas y de colorido, otra vez niñas sobre el escenario y un fin de fiesta que iba desde samples de LCD Soundsystem hasta Lady Gaga pasearon entre un público que a esas horas solo podía seguir bailando o morir. Y siguió bailando hasta al amanecer.” FLO



VIERNES

“Amanece, que no es poco, y me dirijo armado con una botella de litro y medio de agua hacia el Parc central del Pobleneu, para disfrutar de una de las mejores experiencias que ofrece este festival, el Primavera Al Parc.
 
Tras una acertada actuación en el escenario 2 por parte de Eladio y los Seres Queridos que venían de un Viernes donde compitieron en horarios con Grinderman y The Walkmen, demostraron sus tablas encima de un escenario, con un concierto, que ni ellos, ni el público querían acabar (y eso que aún les quedaba el Sábado para completar su particular Hat Trick). El escenario 2 del Parc marcaba la oportunidad de ver a los grupos que mas había perjudicado el horario en la jornada anterior, y no solo tuvimos la oportunidad de disfrutar con los gallegos, sino que tuvimos la gran suerte de disfrutar con Las Robertas. Con un maxi colgado en BandCamp, al igual que Cults, Las Robertas llegan desde la musicalmente desconocida Costa Rica, para recoger influencias que van desde los Raveonettes hasta las Sangri-Las, una mezcla de voces y garaje que promete dar guerra durante 2011.

El escenario 1 merece capitulo aparte. Un festival como el Primavera Sound no puede permitirse el lujo de tener un escenario, por muy de día que sea, sin técnico de sonido (quiero pensar, que el hombrecillo que estaba ahí no era técnico de sonido). El desastre se intuía desde el minuto uno, no se podía hacer prueba de sonido y un zumbido combinado con pitidos poblaron los dos conciertos que vimos. Tanto Maryland como Dotore, sufrieron lo indecible, y solo pueden presumir de haber superado una enorme dificultad y de curtirse en una batalla más encima de un escenario. Pocas lecturas más se pueden hacer. Tocaba descansar.

Las 16.00 de la tarde y nunca se había visto a tante gente hacer cola para un concierto en el PS. Quedaba una hora para que Sufjan Stevens comenzase su recital, y la batalla por entrar se desataba entre incertidumbre, alegría de unos pocos y frustración de muchos. Todo justificado, y todo valió la pena. Sufjan demostró durante dos horas su singularidad, como hombre y como músico, y acerco un paisaje de colores, imágenes y sonidos a todos los afortunados del auditorio. Tras dos horas de incontestable éxito, de subidas y bajadas y de un carro que nos llevo por la América más profunda hasta las costas más relucientes, Chicago cerró memorablemente y entre la emoción de muchos de los presentes que querían volar junto a Sufjan, una de las mejores actuaciones de PS 2011.” FLO


Sufjan Stevens (foto: Josep M Martí)

“Festival atípico, no puedes respirar. Estás comiendo y pensando en los conciertos de las 17.00, y que sólo queda una mísera hora y tienes que hacer siestaduchaycopeteoprevio. Así de sufrida y de jodida es la vida del festivalero en el Primavera Sound. Nada que ver con otros festivales.

Viernes comienza para la mitad del equipo de Long-Brit a las 17.00. Anteriormente en nuestra sección “Desgranando el Primavera”, habíamos pasado por la máquina de rayos X a Ainara LeGardon, con un resultado más que aceptable. Por ese motivo, sacrificamos grupos como Aias (seguro que nuestros amigos del Ochoymedio las vuelven a traer para que las disfrutemos en directo), o Nouvelle Couisine. Ainara LeGardon ofreció lo esperado, un concierto crudo en el que si ves por primera vez a la artista bilbaína, no te queda claro qué estilo de música toca. En ocasiones la línea del directo asemejaba más el escenario Ray-Ban a un escenario más pequeño de cualquier festival folk, mientras que en otras, primaba la desgarradora voz de Ainara acompañada por el bramido de la guitarra, causando un efecto más semejante a un country-rock (por llamarlo de alguna manera…).

Y antes de que acabara, ya estábamos camino del escenario San Miguel, donde tocaba uno de los grupos más esperados de todo el festival, Avi Buffalo. Indie recién sacado de la cámara frigórifica, ritmos happies que auguraban un felícisimo sunset (sic, by JRGE), lo mejor de bandas como The Shins, excelencia entre voz principal y coros femeninos… En definitiva, una auténtica delicia para los oídos de los numerosos asistentes que preferían estar en el Parc del Forum a estar durmiendo la siesta o vasodilatándose. Si no me equivoco, primer concierto que daba en España la banda del jovencísimo y diminuto Avigdor, quien cerró el directo con una actuación digna de Marty McFly con Johnny B. Goode, poseído por un trance sólo interrumpido cuando comienza la orgía que se montan él, su guitarra, y el modulador. Y sí, casi no tener edad para beber en EE.UU., y tocar en el escenario más grande del PS tiene es una gran reválida.

Avi Buffalo
Después de este grandísimo concierto, tocaba ir a ver a Tennis, otra banda a la que hemos seguido bastante tiempo en Long-Brit, y la cual teníamos muchísimas ganas de ver. Para ello, acumulamos suficientes provisiones de cerveza para no movernos de la grada del escenario ATP al menos hasta la siguiente hora.

El grupo formado por Patrick Riley y Alaina Moore, pareja dentro y fuera de los escenarios, realizó un concierto épico, no apropiado para todos los asistentes al festival. Desde el primer momento en que salieron al escenario, realizaron una declaración de intenciones con su atuendo. Él, naúticos sin calcetines, chinos oscuros y camisa casual arremangada. Ella, zapatos con medio tacón, pantalones oscuros por encima de la cintura, blusa ancha muy ochentera, y un pelo rizado cayendo por la cara y los hombros. Se palpaba en el ambiente que iba a ser un concierto High-Class, y así fue. Twee Pop fino, alegre y melódico, revival clarísimo que en ocasiones hacía que la brisa del Mediterráneo se tornara en azote del Pacífico… muy bueno, y sobre todo, muy divertido. Fue en ese momento, a plena luz del día, cuando aparecía el auténtico desfile de modernos y modernas, modelos alternativos y vestidos de verano, influencias de festivales hippies como Coachella, complementos llevados al límite, y todas las chicas de repente eran guapas.

Tennis

Pop del bueno el que se vivió en Barcelona esa tarde.” Galdo



“Redención para los Maryland sobre el Escenario Adidas. Esta vez si, los gallegos pudieron desplegar toda la fuerza de su Get Cold Feet, y a pesar de competir en horarios con The National, lograron una buena afluencia de público, que iba incrementando a medida que So Happy, So Young se iba soltando, demostrando que Maryland han dado un paso adelante para alcanzar su propia identidad, por encima de la de sus influencias y productores, Maryland ya es capaz de sonar como si mismos, como una banda que crece y evoluciona y que culminó su actuación en el PS11 con un notable alto de la mano de This Time y Red Boots, dos hits. ¿el sobresaliente? En 2012.” FLO



“A partir de las 21.00 tocaba coger un buen sitio en el escenario Llevant, porque se iba a servir uno de los platos principales del día, The National. La banda liderada por Matt Berninger ha crecido, tanto a lo largo como a lo ancho, y ha sabido muy sabiamente transformar su último discazo, High Violet, en el perfecto canalizador entre sus dos primeras obras maestras, Boxer y Alligator.

El concierto comenzó con Start a War, y a partir de que Matt descorchara su botella de vino sobre el escenario, se sucedieron poco a poco todas las canciones que han hecho que los de Brooklyn brillen por sí mismos en un panorama musical atestado. Mistaken for Strangers, Bloodbuzz Ohio, Conversation 16, Apartment Story, Fake Empire… todos los grandes temas sonaron, alcánzandose en climax con Mr. November. Además, en dos temas contó con un invitado de lujo, Sufjan Stevens. El único pero de este concierto lo encontramos en el sonido, ya que en la primera mitad la voz de Matt estaba demasiado por encima del resto de instrumentos, y siendo tan grave es un problema, pero ello no impidió para que miles de asistentes vivieran auténtica magia en el escenario más alejado de todos.

The National (foto: mysterywhiteboy)

Lamentablemente, en un festival con más de 200 bandas, es imposible duplicarse, por lo que debido al solapamiento con The National, y que Belle & Sebastian comenzaba prácticamente después de ellos, no pudimos asistir a otro concierto que presumiblemente sería tremendo, el de los Ariel Pink &  Haunted Graffiti.

Y es que el grupo liderado por Stuart Murdoch era merecedor de toda nuestra atención en el escenario San Miguel, aunque no cumplió nuestras expectativas, quizás demasiado hinchadas por lo que ha sido y la historia que tiene su grupo Belle & Sebastian.

Con un volumen de sonido muy por debajo de sus posibilidades, el grupo escocés además había elegido un repertorio atípico, bastante complicado para un gran número de los asistentes, que se quedaron ganas de escuchar Another Sunny Day o Get me away I’m Dying. Sin embargo, sí que tocaron himnos como The Stars of track and field, The Boy with the Arab Strap o If you are feeling Sinister. Aún así, fue un concierto descafeinado que, o estabas colocado muy delante del gentío, o era inaprovechable en su magnitud. La sensación de que el escenario San Miguel se les quedó grande era más que palpable, aunque el cierre del concierto fue espectacular, con Judy and the Dream of Horses y Sleep The Clock Around.

Después de Belle & Sebastian, sólo pudimos asistir al final del concierto de Twin Shadow, y mal verlo en la zona de las escaleras del escenario Pitchfork. Por lo que vimos, hubiera merecido posiblemente más la pena haber visto uno de los primeros conciertos de la banda liderada por el dominicano George Lewis, aunque como comentaba, la historia de Belle & Sebastian hubiera inclinado la balanza a su favor. ” Galdo



“Make me dance I want to surrender…Un sonido más potente habría hecho justica a Stuart Murdoch, y nos obligó a abalanzarnos sobre las primeras filas, para poder disfrutar de forma completa del show que ofrecían los veteranos y solventes Belle & Sebastian. Alternando temas de su amplia discografía, los escoceses no acababan de llenar el escenario San Miguel, y parecían tibios en un concierto que subía y bajaba a partes iguales. Murdoch es una diva, y así ejerció, pintándose entre la primera fila, bailando entre los espasmos de Ian Curtis al son del pop más tradicional, ese que hace sentirse bien a todas las edades y actitudes, ese que acompaña los versos del poeta escocés. El show se completó con la subida al escenario de parte de un público al que Murdoch, deleitó con Sleep The Clock Around y The Boy of the Arab Strab en lo que fue el momento más álgido de un concierto, que sin embargo, nos dejó incompletos.

Explosions in the Sky logra una atmósfera única. El escenario Ray Ban era la ubicación ideal para este concierto. Como si de un teatro romano se tratara, las gradas ejercían de caja de resonancia para las distorsiones y para la riqueza sonora que los Explosions imprimen en sus shows. Un grupo que maneja dos conceptos, y que en directo son todo lo contundentes que no son en unos discos, que si bien brillantes, carecen de toda la fuerza a la que el grupo nos acostumbra en shows como el del PS 11. Enorme show que redujo la espera del momento Pulp.” FLO


Explosions in the Sky (foto: esmusein)


“Y llegó el momento por el que miles de personas habían pagado sus entradas y sus abonos este año. El momento que tantísimos años se había hecho esperar, y el momento en que unos neones azules y rojos anunciaron la llegada de uno de los iconos por antonomasia de la música del final de siglo. El escenario San Miguel se abarrotó para escuchar a la banda britpop por excelencia, para acoger la reunión entre los miembros originales de la banda… se abarrotó para vivir HISTORIA con mayúsculas.



El concierto comenzó con ruidos propios de bombillas viejunas haciendo mal contacto, cada vez que una letra del enorme PULP que presidía el escenario se encendía. Fue ya con la última P cuando se esbozaron los primeros samples de Do You Remember the First Time?, tema que supuso una locura colectiva. Francamente, pocos conciertos pueden comenzar tan bien.

El repertorio incluyó los siguientes temas: Do You Remember the First Time?, Pink Glove, Pencil Skirt, Something Changed, Disco 2000, Babies, Sorted For E's & Wizz, F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E, I Spy, Underwear, This Is Hardcore, Sunrise, Bar Italia y Common People. En el BIS que hicieron, a pesar de que el mismo Jarvis explicó que en los festivales no podían hacerse, pero que llevaban tantos años sin tocar que se lo traía al pairo, tocaron a modo de pequeño homenaje, Razzmatazz.





En el concierto se vivieron momentos inolvidables, incluso una pedida de mano en el foso de fotógrafos con Jarvis como padrino de ceremonias. Otro momento que se llevó la palma fue el discurso de Cocker a raíz de lo que había pasado ese mismo día en la Plaza Cataluña, alentado por una pancarta en la que podía leerse “Spanish Revolution. Sing along with the Common People”. A pesar de que este himno fue el más celebrado y más vitoreado por los asistentes, personalmente me quedo con el de Bar Italia, canción que aglutina lo más grande de Pulp y lo más grande del Britpop de todos los tiempos, y que gracias a que (a pesar de ser la canción del cierre del mítico Different Class) poca gente se la sabía, se pudo disfrutar en un nirvana inigualable e inalcanzable.

Concierto impecable, la figura espigada de Jarvis de un lado a otro en el escenario, el San Miguel dando por fin toda la potencia que tenía que haber dado en un principio… Por una hora, Barcelona se convirtió en el epicentro de la mejor música del mundo, y el catalizador para que miles de fans vieran su sueño cumplido de disfrutar de PULP en directo. Absolutamente estremecedor. Para coger la maleta y volver a casa.” Galdo



“¿Qué busca cualquier ser humano a las 4 de la madrugada en un festival? Simian Mobile Disco es la respuesta (bueno, la que podemos dar públicamente). Hit tras Hit el escenario Llevant subía de grados y decibelios y la gente entregada y con la resaca del show de Jarvis, se dejaba llevar. Deberían de ser obligatorios en todos los festivales.” FLO



Tras PULP tocaba descansar, cenar algo, recargar bebida, y tras ponderar a Battles frente a Simian Mobile Disco, nos dirigimos al Ray-Ban a ver a los neoyorquinos, quienes tan buenas críticas habían recibido con su primer álbum Mirrored. Ritmos electrónicos, aderezados con guitarras y una grandísima batería se conjugaron para ofrecer un espectáculo para los asistentes que todavía seguían saltando con PULP en las venas. Gran concierto, en el cual en la recta final sumaron importancia la batería y los elementos de percusión, impidiendo que hasta el más holgazán pudiera permanecer parado en medio de la explanada.

Y después de Battles, tocaba coger el taxi ir andando al escenario Llevant, ya que la propuesta electrónica de Carte Blanche nos parecía bastante interesante. Lamentablemente, no sabemos si porque íbamos andando arrastrando los pies, o porque nos íbamos parando en cada puesto de bebida, contribuyendo el hecho de que empezaron antes, sólo pudimos ver unos veinte minutos del show abanderado con música house de alto standing. El Primavera Sound acababa ese día sobre las 5 de la mañana, con una gran decepción para los que esperábamos otro fin de fiesta como el día anterior.” Galdo



SÁBADO

“El cansancio se empezaba a hacer palpable, aunque como buenos alumnos nos plantamos bien prontito en el festival, y pudimos disfrutar casi de seguido mientras hacíamos tiempo hasta The Tallest Man on Earth, de fIRa fEM y de Eladio y Los Seres Queridos, ambos conciertos prácticamente intimistas que congregaron a una cincuentena de fieles en la entrada del pequeño escenario Myspace SMINT. fIRa fEM cuajó (según nuestro redactor JRGE) un gran concierto; parece que el futuro de la banda madrileña es bastante prometedor.


The Tallest Man on Earth


The Tallest Man on Earth, jovenzuelo sueco que también es conocido como Kristian Matsson, realizó un concierto folk espectacular acompañado únicamente de su guitarra. Que el sol aún estuviera alto en el firmamento no fue impedimento para que asistiera un gran número de personas, fans, e incluso padres acompañados de sus hijos en hombros, sentados y de pie a partes iguales.
(Foto: ricardopizana)

El concierto mereció muchísimo la pena, aunque es normal plantearse hasta qué punto mereció la pena asistir a éste, y perdernos a Yuck o a Cloud Nothings. De cualquier modo, nos vino de perlas para volver a ir a la zona de prensa, comprobar que todo estaba en su sitio, pedir unas cervezas, y dirigirnos al escenario Ray-Ban a ver una de las sensaciones del festival, Papas Fritas, el grupo que fue invitado al PS por aclamación del foro de la web.

Patatas Fritas (así dijeron que debían llamarse en España) demostró con un gran concierto que las críticas nunca les han acompañado, y dejan en el aire la cuestión de porqué han sido una de las bandas menos valoradas de los 90. Con un pop fresquísimo, aires surferos, y denotados toques indies (composición en tonalidades menores de los temas, por ejemplo) aglutinaron la atención de cualquiera que pasaba por delante del escenario. Tienen una versatilidad más que manifiesta (prácticamente todos los miembros del grupo cantaban en algún tema), y más tablas que más de un grupo consagrado llena-estadios. Disfrutamos muchísimo con este grupo, el pop desenfadado y canallesco que transmiten es único.

Fleet Foxes comenzaban tras Papas Fritas puntuales en el escenario San Miguel, y con los primeros acordes de The Cascades, dejaron patente que hoy por hoy es una de las mejores bandas actuales que existen. A pesar de que su segundo disco parece una evolución hacia los cánticos de Misa del siglo XXII, supieron compaginar perfectamente los temas de su primer y mejor disco con los del recién lanzado Helplessness Blues. El indie folk que muestran, con toques barrocos y coros celestiales es un diamante que no brilla en un escenario tan grande al aire libre, ya que las tonalidades y los sonidos más graves que caracterizan a los de Seattle se pierden con el viento y se desperdigan en unas pocas direcciones.

Fleet Foxes (foto:яikrdopizana)

The Cascades, Mykonos, White Winter Hymnal, Blue Ridge Mountains y Helplessness Blue fueron sólo ecos de la magnificencia que consiguen en estudio, pero aún así, fue un placer disfrutar del grupo, aunque en algunos momentos llegaron a aburrir, lo que provocaba que la gente hablara del partido de Champions y de tonterías varias y le costase bastante al grupo restablecer en tantas ocasiones el contacto con el público.

Al acabar Fleet Foxes, nos dirigimos al Vice Jagermeister para ver el concierto empezado de Rubik, banda finlandesa muy influenciada por grupos como Death Cab For Cutie. Lo poco que pudimos ver nos gustó muchísimo, un indie a la altura usanza, pero que sin embargo en un par de temas le faltó mucha pegada para mantener una línea más regular. Posiblemente sea lo malo de tener sólo un álbum y un EP, pero tienen toda la pinta de que si siguen creciendo, en poco tiempo podremos verles en Madrid en salas más grandes.

Después ver una parte de la final de la Copa de Europa en un espigón del puerto cerca de la zona Adidas, con una botella de vino blanco achampanado infame, y unos burritos (que por cierto, el puesto era de la misma gente que el del SOS 4.8), cogimos sitio para ver a Polly Jean. PJ Harvey nos ofreció una imagen más acorde a la de su último disco, en vez de la clásica a la cual estamos acostumbrados, más rockera y con la guitarra al hombro. Acompañada de su banda y John Parish, recitó y cantó la mayor parte de los temas de su último disco, junto con otros tantos éxitos tocados en clave de folk. Otro gran concierto, con un San Miguel absolutamente masificado, que dificultaba de sobremanera el poder disfrutar plenamente de la experiencia. El PS tiene el peligro de a este paso convertirse en el nuevo FIB, como siga llenando sin medida el recinto.

PJ Harvey (foto: Luciferasi)

En el momento en que PJ Harvey finalizó, una mitad de Long-Brit se dirigió al escenario Adidas, donde se daba cita A Classic Education, grupo italiano que pocas veces ha salido de su país, y que tocan una música más bien rockera con tintes bailables, mientras que la otra mitad fuimos pillando sitio para ver Mogwai, auténtico grupo para fans guitarreros y para disfrutar, no apto para todos los bolsillos. Concierto muy duro para los que no conocemos el grueso de la trayectoria de los escoceses (a pesar de llevar casi aprendido su primer disco Young Team), pero que gracias al ímpetu mostrado por el grupo se disfrutó, y mucho. Pocas veces se puede asistir a conciertos con tantísimos miembros en la banda, y que sin embargo todos los instrumentos se escuchen y se diferencien tan perfectamente.

Mogwai, y Animal Collective. Bastaron tres temas del concierto para darnos cuenta de que esa bacanal de sintetizadores, sonidos raros, aulladores y chirridos ni iba con nosotros, ni se parecía demasiado a nada de lo que habíamos escuchado en el disco. Muy lamentable, muchísima gente de alrededor nuestro se quedó también congelada viendo el dantesco espectáculo que nos llegaba desde el San Miguel por parte de uno de los cabezas de cartel.

Se veía que el PS iba tocando a su fin, y nada mejor que recargar pilas para el fin de fiesta, con Coco en el escenario ATP. DJ de la sala Apolo, pinchó una sesión magistral para los miles de festivaleros que aglutinaron absolutamente toda la explanada del escenario y más allá. Éxitos saboreados en el propio festival, alternados con temas más rockeros y punk (momento Linoleum, impagable), junto con canciones míticas de todos los géneros para bailar y gritar, cerraron un grandísimo festival, aunque muy pronto. Desde Stone Roses, hasta NOFX, PULP, Jefferson Airplane, Elvis, Reel Big Fish, Buzzcocks, Tom Petty… hasta Bowie.

Sin duda un grandísimo festival, con la suerte de que es en nuestro país, y por lo que nadie tiene ninguna excusa para no poder ir.





---- LONG-BRIT Magazine ----

Homenaje del PS al bajista de LBV, Pedro San Martín




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6 comentarios:

JRGE dijo...

ENHORABUENA FLO y GALDO!!! Grandisima Crónica!!! muy fina...!!

Eso si, 2 puntualizaciones a Galdo:
1) El mejor directo del PS fue THE NATIONAL, lo mires por donde lo mires... junto al de The Tallest Man On Earth! (Un sólo tio en el escenario transmitia mucho más que los 15 de Belle & Sebastian...)
2)A partir de aquí, he dejado de leer..
(sobre FLEET FOXES) "...fue un placer disfrutar del grupo, aunque en algunos momentos llegaron a aburrir, lo que provocaba que la gente hablara del partido de Champions y de tonterías varias y le costase bastante al grupo restablecer en tantas ocasiones el contacto con el público."

ABURRIR???? el problema es que auqnue sean super reconocidos y maravillosos, su tipo de música no gusta a las masas. Habia mucha mucha gente para ser las 7 de la tarde, encima te ponen la final de la champions 45 min despues... qué quieres...!!
pero ABURRIR????!!!! NO FUMES ORÉGANO SOCIO!!!! ejejejeje!!
;)

JRGE dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Galdo dijo...

Gracias Jorgín! ; )

Creo que no tiene nada que ver lo que tú dices de que Fleet Foxes no sea un grupo de masas. Había muchísima gente que los conocía de sobra y que quería ver el concierto, pero por ser en un recinto al aire libre, y no poder disfrutar por tanto en algunos temas de la profundidad musical que los compone (nosotros estábamos a la altura de la torre de sonido y la cosa andaba ahí ahí), restaba muchos puntos al grupo, y es de los poquísimos conciertos en el que el grupo de al lado se ponía a hablar de sus paridas y del fútbol...

Y que fue algo irregular... me refiero sobre todo al final del concierto, fue de menos a más, y de más a menos clarísimamente...

Galdo dijo...

Y por otro lado... The National fue sublime, pero como lo de "mejor concierto" es absolutamente subjetivo, en ningún punto del artículo (creo) defino a un concierto o a otro como el "mejor del festival".

Para mí, por lo menos, no fue The National.

iaGo dijo...

Que gran cronica.. y que envidia leerla... tengo que ir al PS si o si, no se si para el año, o cuando, pero alguna vez (o mas) tengo que saber lo que es...

JRGE dijo...

recomendado 100% Iago! eso si, es un palizon a escuchar musica!!! hay que ir con fuerzas..!