1 de febrero de 2012

LBm Crónica: Artic Monkeys+Miles Kane. Madrid, 27 de Enero

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Bajo la premisa de un concierto doble, a las 8:15 horas acudíamos al Palacio de los Deportes a ver una vez más a los Arctic Monkeys en su tercera mutación, precedidos de Miles Kane, ex cantante de The Rascals y compinche de Alex Turner en The Last Shadow Puppets.

El tímido chico que aparece en la portada de su disco "Colour of the Trap", nada tiene que ver con el animal de directo que apareció jaleando al público, incluso antes de colgarse la guitarra. A los que íbamos preparados para un buen directo, nos iluminó la cara. A los que estaban esperando ver a los Monkeys, los dejó ojipláticos. 

Príncipe heredero de la realeza británica, sacó la garra de Paul Weller en The Jam, el guitarreo de Joe Strummer (The Clash), la arrogancia de Richard Ashcroft y ese talento innato para los himnos generacionales que caracteriza a los británicos desde My Generation (The Who). 


Para nuestra suerte, sonaron todos los temas de su alabado debut y se permitió incluso presentar un tema nuevo antes de cerrar con "Come Closer". Ni el bajo sonido, ni el medio aforo, pudieron empañar un directo redondo. 50 minutos de perfección, de manual.





A eso de las diez de la noche salieron los esperados Arctic Monkey al escenario con una mastodóndica ovación para comenzar con "Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair" y asaltar el "Suck it and See", con "Blak Treacle" y "The Hellcat Spangled Shalalala". He de decir que se trata del arranque más rockero que se recuerda, lo cual, teniendo en cuenta que necesitaré la otra mano para contar la próxima vez que acuda a verles, no está nada mal. Con algo más de actitud, aunque sin recordarnos en nada al gran NICK CAVE, como quiere hacernos creer la prensa inglesa, nos encontramos, aun así, ante un rock sin paliativos. Alex Turner con un look rockabilly parece que no tiene a que bando unirse en la batalla de Bristol (Quadrophenia) y se debate entre los mods y los rockers y el resto de siempre, batería de metrónomo y "acompañantes".


El público seguía esperando por los temas clásicos y pronto se escuchó "I Bet You Look Good On the Dance Floor", "Brianstorm", "Teddy Picker"... dándole mucha importancia, para mi agrado, a "Favourite Worst Nightmare" y sacando a la palestra muchos temas de "Humbug" (disco de transición) hacia sonidos más oscuros y hacia un cierto y mal llamado, "Stoner Rock" , y que pasaron sin pena ni gloria, sin lastrar el ritmo del show.

Para concluir: clásico falso final con "When The Sun Comes Down" y remate final con el mágico "505" que requirió la presencia de Miles Kane, capaz de atravesar con el sonido de su guitarra la atmósfera de la sala surcando cada nota con una estela de reverb el denso sonido creado por las capas de distorsión de Turner y Cook.

Es innegable que Arctic Monkeys ya no es el fenómeno indie que empezó modestamente como el primer grupo de Myspace en darse a conocer y el primero de la generacion.com, cambiando el medio de promoción tradicional discográfico por una autopromoción y gestión personal del talento propio. Pero, a pesar de la sobreexposición, la megalomanáa de su éxito no les ha comido terreno al talento y a la asimilacion (relativa) de riesgos y están creando una de las carreras más sólidas del rock inglés del último siglo. Y qué decir de Mr. Kane, un hombre destinado a reinar. Esperemos que acierte al escribir su historia.