3 de septiembre de 2012

Casa Alberto, el Madrid castizo que llevarse a la boca.

Pin It Ahora!


Si el Madrid de antaño se pudiera recorrer en una sola mañana, no cabe duda que El Rastro de Madrid, en un domingo cualquiera, sería la mejor decisión . Si el Madrid de antaño se pudiera saborear en apenas un par de horas, no cabe duda que Casa Alberto, en un día cualquiera, sería la perfecta elección.

Aun siendo en ocasiones egocéntricos como pocos, los madrileños dejamos siempre espacio abierto al reconocimiento de todas las virtudes venidas del buen hacer de otras regiones. Cruce de caminos y cultura, sin perder esta virtud, aquí también podemos y debemos presumir de una fantástica y saludable cocina autóctona. Una gastronomía contundente y bien formulada, con tacto y dedicación. Es en Casa Alberto, donde todos esos platos, bien agradecidos para cuando en Madrid cae la noche a media tarde, se presentan como bandera de un género. Cocido madrileño, lentejas, judías con chorizo y oreja, patatas con costillas, sopas, las croquetas de jamón, callos a la madrileña (los mejores), caracoles (espectaculares), manitas de cordero, rabo de buey, bacalao a la madrileña,... Todos ellos a degustar tanto bien sentados y acomodados como en una de las barras más célebres y antiguas de Madrid.


Citas literarias, teatrales, taurinas,... Fundada en 1827 esta taberna fue construida sobre la casa donde anteriormente viviera uno de los grandes genios de las letras, Don Miguel de Cervantes Saavedra. En este lugar, fue donde el escritor precisara parte del  Quijote, El Viaje al Parnaso y Los Trabajos de Persiles y Segismunda. Seguros estamos que de haber nacido tiempo después, sería un habitual cliente de esta taberna.
A este aura casi mágico por historia y saber, debemos reconocerle también una decoración rematada con todo aquello que una taberna madrileña centenaria merece: barra tradicional con pila, lebrillo y grifería, mesas redondas y taburetes, columnas de forja, zócalos y sillería de madera, anaqueles con vasijas, botellas y otros encantos, caja registradora, medidas para servir el vino, fotos antiguas y relojes de época.

Castizo y concurrido hace muchos lustros por picadores y banderilleros, cuando estos paraban a echar unos vinos para calentar el aliento antes de llegar a Las Ventas. Ambiente taurino entremezclado con el teatral habitual de actores, productores y público en general. En Casa Alberto surgieron tertulias e improvisadas actuaciones, llegando incluso a ser principal punto de venta para muchas de las funciones que en los prestigiosos teatros de alrededor se representaban (Teatro Español, Calderón, Nuevo Apolo,...).

Perteneciente a la Asociación de Restaurantes Centenarios de Madrid y al Círculo de Restaurantes Centenarios de España, esta taberna se ha erigido con los años como el ilustre parador para todos aquellos que buscan degustar una gastronomía que no es más que el fiel reflejo de un Madrid prácticamente olvidado.
Un disfrute de paladar e imaginación.

Casa Alberto
C/ Calle de las Huertas, 18. Madrid
+info:   www.casaalberto.es
twitter: @JRGE09 / @LONG_BRIT