3 de abril de 2013

Todo lo bueno tiene un final. Deneuve.


Y llegó el final. Hace un año tras su quinto disco, Sagrado Corazón (Grabaciones en el Mar), Deneuve se separó. Atrás quedan esos conciertos en el Fotomatón con los inicios de Long Brit, el larguísimo viaje a Barcelona con los andaluces de compañía, y los grandes momentos presididos por la voz de Adolfo.



No nos vamos a engañar, Deneuve nos gustaba muchísimo. La combinación de buenas letras, con melodías pop con un ligero toque ñoño y desenfadado, y la voz madura del cantante junto con coros con tendencia naif derivaban en discos que se devoraban en minutos. Siempre con un perfil de grupo minoritario, a Deneuve le faltó poco para llegar al TOP en el indie español. Quienes les conocían, les amaban. Los pequeños retazos de poesía que habían musicalizado los Deneuve habían penetrado en cada uno de ellos.



Piezas de tristeza contenida. Fotografías antiguas desperdigadas por el suelo. Colores vivos en las paredes ayudando a recordar que a menudo, donde hubo amargura y odio, también hubo felicidad y alegría. 

Deneuve, formada por Adolfo Carrillo, Antonio Agredano, Santi Bosco, David Molina , Rafa Morillas y  Angel Pozuelo, junto con  Ángeles Lovera, lanzó al mercado español un total de cinco álbumes: El amor visto desde el aire (2002), Llueve Revolución (2003), El Adiós Salvaje (2005), El Codazo de Tassotti (2007) y Sagrado Corazón (2012). En 2009 lanzaron un disco de rarezas llamado Anticiclones y Borrascas. Su tarjeta de presentación era principalmente la sencillez; no hay un sólo álbum que no se dejara escuchar a la primera.

El primer track de su primer álbum, El amor visto desde el aire, era únicamente una voz en off que decía: "Lo que me alimenta, me mata". Era el prólogo para una sucesión de temas relacionadas con la muerte, el amor, el desengaño. Con auténticas joyas en el disco, siempre recordaremos a "La Chica del Pelo Rojo", o que "Saint Denis" es más que un estadio.


Su segundo disco, Llueve Revolución, muestra una vertiente de los Deneuve más agresiva, principalmente apoyada esta faceta de nuevo por las letras. Es fundamental escuchar temas como "Fuga", "Llaves para una boca", o "Que me entierren en París" y "Bilbao".


Con su tercer álbum, El Adiós Salvaje, Deneuve continuaba realizando el mismo trabajo que anteriormente, pero con una diferencia: Myspace existe. Lo que anteriormente sólo habían podido disfrutar unos pocos, se nacionaliza. Este hecho, junto con que El Adiós Salvaje es para muchos fans el mejor LP de los andaluces, permite que Deneuve consiga una gran repercusión. El Adiós Salvaje es un disco más bohemio que los anteriores, regalando momentos para la posterioridad y que hacen que siempre que paseemos por la calle Fuencarral, nos acordemos del "Hostal Nuria", y de quién iba con las lenguas dormidas. Disco más ameno que los anteriores, debería de ser el punto de partida para quien quiera introducirse de lleno en este grupo. Temas como "Tesoro, 25", "Anne y Nick" o "Kindergarten" fijan un notable a este disco.


El Codazo de Tassotti (gran título) muestra a unos Deneuve más poperos, primando el uso de guitarras en detrimento de otros instrumentos de cuerda. Aparte de unas buenas canciones, poco queda de reseñar en este álbum, señalando que es un disco muy correcto. Deneuve sabía que lo que hacía gustaba, y estaba bien hecho, así que, ¿para qué cambiar? Imprescindibles Ochenta y tres,  y Para Vosotras.


Y con Sagrado Corazón Deneuve se despiden. Se han ido como llegaron, sin hacer mucho ruido, pero dejando una huella indeleble en el pop español de principios del siglo XXI. Retazos ya vislumbrados en sus anteriores discos, sin abandonar lo que hizo a Deneuve auténtico: las letras, los violines y la sencillez. En estos años han demostrado que con el tiempo se irán convirtiendo en un grupo de culto (si no lo es ya), y que poco a poco sus infravalorados discos se revalorizarán. Destacamos la bella "Juan 3:16", "Humillación y Estrella" y la canción homenaje a Pedro San Martín  "Playa Derrota". 


Llegaron anunciando una revolución. Y se van dejando un profundo sentimiento de reflexión y de melancolía tras la escucha de este último disco. Emocionante.

Y como no, qué mejor manera de honrar a los andaluces que poniendo al final del post una foto de la bella Catherine Deneuve, que dio nombre al grupo.




Más información en su página web DENEUVE


Who can know the thoughts of Mary Jane.

Me sabe mal que te fastidie Nick Drake  
sólo porque ayer preferí su voz
a escucharte hablar de tus bobas escritoras.

Y peor que cínica me asustes con el orfidal,
pues no debe ser tan fácil morir
si Anne Sexton lo intentó siete veces.
Más te vale acabar con esta comedia.

Y aceptar que ni Anne, ni Drake, ni nadie,
ni tú, ni yo, ni nadie somos culpables
de este amor sin coincidencias,
basta que encajen las piezas del corazón.

The door to your room was the door to mine.
Quitemos minas de la habitación
y pongamos labios
porque el enemigo no soy yo.      
                                                                            (Anne y Nick)

3 comentarios :

David Molina dijo...

Muchas gracias por tus palabras Galdo. Es un bonito resumen de todo lo vivido.
Un abrazo.

JRGE09 dijo...

Grandisimo articulo, Galdo!

Galdo dijo...

1. Me alegro de que te haya gustado, David. A veces es difícil condensar en un pequeño artículo toda una discografía y sobre todo, los sentimientos que te han producido, cuando como es en este caso, se ha convertido en banda sonora de grandes momentos con muy buenos amigos.

Gracias a vosotros.

2. Gracias JRGE!!

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