31 de julio de 2018

LBm Crónica: Steven Tyler (Aerosmith) puso patas arriba el Teatro Real. Universal Music Festival 2018.


21:30h. Madrid, Teatro Real. En un marco incomparable donde pocas veces hemos podido disfrutar de un concierto de rock con tan increíble buen sonido, comenzó la noche con el dúo de country The Sisterhood Band. Sería este un más que notable set acústico que pondría de pié al público allí presente, un respetable que aplaudía generosamente el ímpetu y las vozarronas de este dueto formado por Alyssa Bonagura y Ruby Stewart, esta última hija del famoso Rod Stewart, al que homenajearon con la interpretación de su “Gasoline Alley”.

Terminado el aperitivo y con alguna duda sobre el formato que Steven Tyler nos regalaría en un escenario tan ilustre como este y sin su banda habitual en Aerosmith (Joe Perry, te echamos de menos!), apareció ÉL. Apareció Steven Tyler, una de las grandes leyendas del rock de todos los tiempos, confirmando que junto a Jagger de los Stones y el fallecido Mercury, es el mejor frontman de la historia del género. 
Comenzó como un trueno ensordecedor, con nueve minutos y medio de corrido en los que interpretó con toda la energía y presencia que nos acostumbra, dos temas clásicos del repertorio de "los chicos malos de Boston". "Sweet Emotion" y "Cryn" levantaron al público de los asientos en la planta baja del teatro e incluso por petición de Tyler, los asistentes pudieron presenciar el concierto entero a escasos centímetros del músico norteamericano. 

Le vimos con Aerosmith ante más de 30 mil personas este pasado verano en la que podría ser la última gira de la banda como tal (no nos lo creemos) y ayer en el Teatro Real de Madrid, a escaso metros del Palacio Real y con ese aroma imperial y grandilocuente de lo que fue un día esta ciudad, capital de un reinado donde no se ponía el sol, Tyler se coronó gracias a una actuación épica y monstruosa de apenas hora. 

El plato fuerte de este Universal Music Festival 2018 nos trajo un menú de primer orden con temas como “Sweet Emotion”, “Dream On” (con ese piano blanco impoluto que tanto le gusta), “Cryin’”, “Livin’ On The Edge”, “Janie’s Got A Gun”, “Walk This Way” y alguna versión suya clásica como el "Come Together" de los Beatles o un bonito amago del “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin.  

Sujetadores en el escenario, espontáneos bailando junto a él en mitad de una canción, reprimendas por grabar el concierto con el móvil en vez de escucharlo, duelos de voces junto a una de las componentes de la Loving Mary Band, ... carisma incontestable para el líder de uno de los mejores capítulos de la historia del rock.